Tres años después de que la noticia de su detención por conducir borracho, Mel Gibson ha cumplido con todos los términos de su libertad condicional, o al menos, esto expondrán sus abogados ante el juez, al que solicitarán la retirada del expediente.
En julio de 2006, el actor fue detenido por conducir bajo los efectos del alcohol y durante el arresto, el director de Braveheart, La pasión de Cristo y Apocalypto, se enzarzó en una pelea verbal con los agentes, en la que empleó lenguaje machista, soberbio y antisemita, según la policía.