Si nunca has meditado sobre la importancia que tiene tu dieta diaria y el aporte nutritivo que tiene cada uno de los alimentos que comes, esta es una oportunidad para que comiences a hacerlo.
Nuestro cuerpo necesita de una gran cantidad de nutrientes y vitaminas para mantenerse en buen funcionamiento. Entre estos está el calcio, un mineral que el cuerpo no fabrica, por lo que depende 100% de las cosas que ingieres durante el día.

Su principal rol, como a muchos nos enseñan desde que somos pequeños, es mantener nuestros órganos y sistema óseo en buen estado y funcionamiento. Pero en cada etapa de la vida, puede cumplir un papel específico.
Para conocerlos, conversamos con Patricia Vial, gerente de Nutrición, Salud y Bienestar para Nestlé Centroamérica.
En los niños
Desde que un bebé nace hasta sus tres años de vida, ocurre un acelerado crecimiento que requiere de muchos nutrientes. “Necesitan calcio porque es la etapa en la que se están formando sus huesos, su esqueleto y sus dientes”, comentó Vial. “El calcio no solo es necesario para los huesos, aunque el 98% se encuentra allí. El otro 2% se usa para la coagulación de la sangre y para la transmisión de impulsos nerviosos”, agregó.
En los jóvenes
Esta es la etapa de mineralización, la cual ocurre durante la adolescencia hasta los 20 o 25 años de edad. Según la nutricionista, “esta es la etapa crítica en la que podemos fijar calcio. Después de los 25 años, es como una cuenta de banco: la cuenta se cerró, ya no puedes hacer depósitos, vas a vivir de los intereses”. En otras palabras, vivirás del calcio que tu cuerpo, a través de tu dieta, logró fijar hasta esta edad.
En los adultos
A partir de los 25 años, el cuerpo comienza a perder aproximadamente 1% de calcio al año. Por esto, es importante que, en la adultez, la ingesta de calcio sea constante. De esta forma, tu cuerpo no tendrá que recurrir a los reservorios. Si ocurre lo contrario, tus huesos se volverán frágiles y porosos, y luego llegarán las fracturas.
En el sexo femenino
Según Vial, “las mujeres estamos en desventaja”. En la época reproductiva estamos protegidas por el estrógeno, el cual impide la pérdida de calcio. Pero cuando llega la menopausia, esa protección se va. “Por eso es importante que tengamos una ingesta adecuada de calcio desde el día uno”.
Relación con la osteoporosis
Hay algunas cosas que aclarar en esta premisa popular que dice que esta enfermedad es causada por la falta de calcio.
Para comenzar, un hueso está compuesto de 18 nutrientes, no únicamente de calcio; entre estos están: minerales (fósforo, magnesio, manganeso, cinc, cobre, boro, silicio, flúor), vitaminas (C, D, B6, B12, K), ácido fólico, ácidos grasos esenciales y proteínas. Por lo tanto, si nuestra dieta es baja en alguno o varios de estos, nuestros huesos sufrirán.
Además, hay algunos factores externos que deterioran la calidad de nuestro sistema óseo: alcohol, cafeína y tabaco; el consumo inapropiado de azúcar blanca y grasas saturadas, entre otros.
El último dato que es importante conocer es que nuestro cuerpo utiliza minerales cuando estos están en equilibrio apropiado. Es decir, que si una persona que consume mucha cantidad de carnes, gaseosas o comidas procesadas (que contienen altas proporciones de fósforo), tendrá una desproporción de minerales, y lo que ocurrirá es que el calcio se desalojará de los huesos en un esfuerzo del cuerpo por compensar el mineral frente al porcentaje de fósforo que existe.
La eterna discusión nutricional: qué alimentos nos proveen calcio
No hay manera de que se llegue a un acuerdo en este punto. Las personas que están a favor de los alimentos de origen animal nos van a decir, probablemente, que de los lácteos se obtienen buenas cantidades de este mineral.
Esta es una realidad, pero también es verdad que encontramos calcio en alimentos como el brócoli, la col o las sardinas.
Volviendo al último concepto que explicamos, tampoco es sano consumir únicamente lácteos, ya que estos pueden hacer que el tenor de la sangre sea muy ácido, y como nuestro cuerpo necesita mantener la acidez en un estado balanceado, ocurrirá lo que ya explicamos: el calcio debe extraerse de los huesos para restaurar el equilibrio apropiado.
¿Qué es lo mejor? Mantener el balance en el cuerpo y tratar de no irnos a los extremos, ¡consume de todo un poco y continúa interesándote por el bienestar de tu cuerpo!