La gorila Lisa, radicada en el zoo de Johannesburgo (Sudáfrica), murió mientras estaba siendo sometida a una operación de emergencia para examinar un bulto en el pecho.
Lisa, estuvo en el zoológico durante quince años, y fue pareja de toda la vida del fallecido Max, el gorila que se hizo famoso tras enfrentarse a un criminal que escapaba de la policía y que murió hace casi dos años.