Regalos con la palabra "perdón", planchas de juguete para ellas y soldaditos para ellos o recortes de anuncios que piden chicas con "excelente presencia" son algunos de los objetos que integran un museo inaugurado el viernes 27 en Montevideo y que anhela mostrar la violencia machista como algo "del pasado".
Se trata de 14 objetos acompañados de una descripción que explica a qué forma de violencia está asociado, como modo de sensibilizar a través de elementos de la vida cotidiana que esconden tintes de violencia hacia la mujer.
Una tarjeta de crédito cortada por la mitad como ejemplo de "violencia patrimonial", una muñeca rubia y delgada en repudio de la "cosificación" de las mujeres, una pantalla de teléfono móvil en la que se ven los reproches de alguien a la propietaria del mismo por "estar conectada" y no contestar son otros ejemplos.
"Teóricamente puede no serlo, pero tiene el centro de lo que el museo encierra: memoria, cultura, como en los museos de la guerra, cultura que debemos desterrar. Historias que no deben repetirse más", explicó la ministra uruguaya de Cultura.