EN ESTA ocasión queremos reconocer los méritos de quienes se dedican a promover la música, porque aman este arte y saben del goce y bienestar que ocasiona al ser humano.
Mirando un poquito hacia atrás, hace poco, el Grupo Vivace, realizó una gira exitosa musical por los Estados Unidos. Antes, había tenido lugar el Panama Jazz Festival, que organizó con tanto éxito un grupo encabezado por el jazzista panameño Danilo Pérez. Y, hoy domingo, 6 de marzo, a las 6:30 p.m. se presentará el espectáculo del Conjunto Folclórico de la Autoridad del Canal de Panamá, ACP, bajo la dirección de José Manuel Médica. El programa cultural incluye un mosaico de nuestro folclor a través de la música, cantos y bailes. Y, también forma parte de la celebración de los 80 años del Canal de Panamá, la presentación de la Orquesta Sinfónica Nacional, programada para el martes 8 y jueves 10 de marzo. Estos eventos de la ACP se llevan a cabo en las escalinatas del Edificio de la Administración en Balboa.
Por otro lado, el Dr. Jaime Ingram, presidente de la Fundación Concursos Internacionales-Panamá, busca patrocinadores y promueve el Primer Concurso Nacional de Piano, junto con el Instituto Nacional de Cultura y la Universidad de Panamá.
Asimismo, el sábado 12 de marzo, desde las 8:00 p.m., el grupo musical Maleza se presentará en el Teatro Anita Villalaz acompañado por músicos y artistas invitados como el grupo teatral Sabasan y el cuarteto de camara Oxus. Apoyan, el INAC y Positiva Acción Musical (PAM) de Radio 10.
No podemos dejar de mencionar las cenas-concierto que organiza el Prof. Luis Fernando Morales, ni la Academia Musical Kids (en las instalaciones de Little Blocks, a un costado de Exedra Books), que abrió este verano y le permitirá seguir realizando una gran labor en el campo musical, al igual que vía su programa Siempremúsica.
Las zonas del país donde ocurren, son las tierras altas de Chiriquí y en la región de Azuero, agregó.
Igualmente señaló que actualmente en el hospital de Palo Seco, ubicado en las tierras cercanas al Canal todavía vive un grupo de leprosos que fueron ubicados en ese lugar, por el gobierno norteamericano, durante la construcción de la vía acuática.
Al respecto el historiados panameño, Alonso Roy relata que el Coronel George W. Gorgas, Jefe de Sanidad, en 1904 se enteró de la existencia de 13 leprosos, que vivían en cuevas, totalmente alejados de la población, en condiciones infrahumanas.
Al palpar la realidad de estas personas, Gorgas logró que la Comisión del Canal de Panamá, aprobara en junio de 1905, la suma de 250.000 dólares para la construcción de un Asilo para Leprosos, que fue inaugurado en 1907.
En primer lugar el hospital fue llamado asilo para Leprosos de Palo Seco, luego colonia para leprosos, más tarde fue el leprosorium, y desde 1964 se le denominó hospital de Palo Seco hasta hace algunos años que le fue asignado el nombre de hospital de larga estancia.
El director de Vigilancia de la Salud, explica que existe una imagen errada de la apariencia de una persona con lepra.
Si el enfermo con lepra recibe tratamiento, no desarrollará las llagas en la piel y podrá vivir una vida normal, agregó.
A pesar de lo avances tecnológicos , indica Castañeda no se sabe si una persona con lepra puede sanarse del todo, porque el tratamiento a base de antibióticos es prolongado, incluso puede durar años.
Además señaló que lo principal es la detección temprana para evitar que la enfermedad se propague a otras partes del cuerpo.
Por lo general los primeros síntomas de la enfermedad son el endurecimiento de la piel, pérdida de sensibilidad y aparición de un color blancuzco sobre la zona afectada.
Igualmente, manifestó que los síntomas no son exclusivos de la lepra, por lo cual recomienda que ante cualquier sospecha acudir a un médico para realizarse un cultivo de la piel para determinar qué infección los provoca.
700.000 nuevos casos de lepra se diagnostican cada año.
Las descripciones más antiguas de la lepra corresponden al texto indio del siglo VI a.C., el Sushuruta Samhita y a un documento chino del siglo V a.C.
En América la lepra penetra después de la conquista, con la inmigración procedente de países donde aún se mantenía en forma endémica.