Un coro de más de 70 mil emocionadas voces acompañó a Bono durante la mayor parte del concierto de despedida de Brasil de la banda irlandesa U2.
La segunda presentación consecutiva en Sao Paulo de U2 fue recibida como una catarsis por los miles de seguidores que hicieron fila desde el lunes para garantizar un lugar de privilegio en el "área caliente" del estadio Morumbí, reservada para 5.000 personas.