Variedades

Niños preparados para enfrentar la adversidad


Ella, como muchos de nosotros, soñaba con un hogar perfecto y un matrimonio para toda la vida; el tiempo le enseñó que no siempre se cumple lo que deseamos. Todas las mañanas se despertaba feliz con mucho instinto maternal, al llegar la noche, sus instintos eran asesinos; el estrés, sus obligaciones y la falta de perfección en su vida, la agobiaban.
Llegó el divorcio y se sintió miserable, lo que la hizo acudir a cuanto curso pudiera para hacer menos dolorosa la situación para sus hijos. Éstos le enseñaron que antes de cambiar a otra persona debemos cambiarnos primero a nosotros mismos. Y sobre eso ha trabajado hasta hoy, en enseñar a los padres a criar a sus hijos y a crecer junto a ellos. Ella es Angela Marulanda, una educadora familiar colombiana de prestigio internacional, quien recientemente dictó una charla en nuestro país.
La Resiliencia es un término tomado de la física por lo psicólogos para nombrar la capacidad de las personas de salir positivamente transformados de experiencias difíciles de la vida. Es la fuerza que nos impide quebrarnos.
Angela Marulanda, nos dice que sin importar los buenos padres que seamos, nuestros hijos enfrentarán el temor; temor a la violencia, a que los maten o los violen, al terrorismo y a la guerra y el último y más reciente miedo de los niños estadounidenses, temor de que sus padres redefinan su sexualidad.
La experta señala que la resiliencia es importante en nuestros hijos porque aunque no todos tienen desórdenes de atención, la mayoría no se concentra; no todos están deprimidos, pero la mayoría están desmotivados; no todos desean morir, pero la mayoría tiene miedo a vivir; no todos son insoportables, pero la mayoría son impulsivos, ansiosos y difíciles.
De acuerdo a Marulanda, los seres humanos tenemos cuatro dimensiones: la física, intelectual, emocional y espiritual. Para enriquecer la dimensión física de nuestros hijos tenemos que ayudarles a apreciar su cuerpo: promoviendo sus habilidades y señalando sus rasgos bellos y minimizando sus defectos. Tenemos que aceptar el temperamento de cada uno de nuestros hijos; si es activo, dejemos que corra, que hagan los mandados. Si es pasivo, pongámoslo a leer o hacer cosas en las que no tenga que moverse demasiado.
En la dimensión intelectual, busquemos áreas en las que sobresalga, centrémonos en sus fortalezas vs. sus deficiencias, cultivemos sus riqueza intelectual, alimentemos su pasión por sus intereses, cultivemos su creatividad e imaginación, animémosles a enfrentar desafíos y confiemos en sus habilidades. Ser padres valientes es decir que no, cuando hay que hacerlo, la saturación lleva al hastío y de la saturación a la depresión hay medio minuto.
Para Marulanda, mucha de la responsabilidad de lo que ocurre hoy día, es de los medios de comunicación y de los padres que no hemos tenido el valor de defender nuestro hogar y a nuestros hijos de cosas con las que no estamos de acuerdo. "¿A qué padre se le ocurriría tener una videoteca de sexo en la habitación de sus hijos?", preguntó Marulanda. "A nadie, indicó, sin embargo dejamos en sus habitaciones una computadora con acceso a internet, donde hay unos dos millones de sitios pornográficos".
Deploró los programas de televisión y radio que dejamos entrar en nuestros hogares, en nombre de la diversión, en los que se emplea un lenguaje ordinario, la vulgaridad, las burlas y atentados en contra de la moral.


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110434
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América