La estrella porno Elizabeth Starr, de 43 años, decidió ponerse unos
implantes mamarios en 1999, con el fin de tener unos pechos enormes, que
le ayudaran a triunfar en la industria del porno.
Pero esas lolas que en un momento eran el orgullo de la doña, ahora le
pueden causar unos graves problemas. O se hace una doble mastectomía o
puede tener unos coágulos e infecciones que le pueden llevar hasta la
muerte, al menos eso fue lo que le dijeron los doctores y que publica el
New York Daily News.
Vestir. Las siliconas que tiene la actriz porno son de polipropileno
mba’émbo, que hace que sus lolas crezcan de manera continuada, por lo
que desde 1999 no le han parado de crecer.
“Yo fui víctima de un experimento y pagué el precio por ello. En aquel
entonces tenía una familia que mantener y creí que conseguir pechos más
grandes impulsaría mis perspectivas profesionales. Ahora vivo día a día
preocupándome por las infecciones. Están arruinando mi vida” he’i la
doña para quien no es fácil ya que tareas tan simples como vestirse son
un tormento para ella.
CIRUGÍAS
Desde que se puso más lolas y acarreó los problemas, tuvo unas 63
cirugías con las cuales intentó arreglar su situación, pero igual
continúa con su drama. Su médico, Alexander Sinclair, asegura que nunca
ha visto un caso como el suyo y dice que el futuro de la actriz es
“incierto”.
No dejan de crecer
Elizabeth Starr, de 43 años y actriz porno, se puso implantes, corre riesgo te infecciones. Tiene una acumulación de sangre en sus senos.