Sosegado es el último calificativo que se le puede dar a Joaquín Sabina. Si acaso cuando duerme o cuando está triste lo encontraremos tranquilo y aún así, levantará la voz y dejará que salga toda su fuerza. Porque este cantautor español es así: explosivo como la dinamita. En sus canciones se nota que no se regala ni un solo momento de quietud. Ni siquiera para escribir: "No soy de esos autores que se sientan en una mesa a escribir, escribo en los aviones, en bares, aeropuertos, donde puedo, en servilletas".
Luego llega a casa, aparecen esos papelitos con notas "y los voy metiendo todos en un cajón y cuando el cuerpo me pide - porque no hay nadie que me lo pida más fuerte - coleccionar las canciones y editarlas; entonces abro los cajones, saco todo y de ahí trato de sacar canciones, pero son cosas que voy escribiendo por todos los sitios".
Así habrá nacido Dímelo en la calle (BMG, 2002), su más reciente trabajo artístico, que contiene canciones como 69.G, Peces de ciudad, No permita la virgen y Lágrimas de plástico azul. Con Joaquín Sabina conversamos telefónicamente y, sin más, expresó desde Madrid sus puntos de vista sobre ciertos asuntos.
Para Dímelo en la calle invitó al subcomandante Marcos y juntos escribieron una canción (Lágrimas de plástico azul); también adaptó unos versos del cubano Nicolás Guillén para el tema Ya eyaculé; "América Latina aparecerá cada vez más en mis canciones porque también está más presente en mi vida. En este disco aparecen un abanico de canciones que no existirían si no me hubiera llenado el corazón de ritmos y sabores latinoamericanos".
Con otros amigos también ha grabado a dúo: Pablo Milanés, Fito Páez y Charlie García. Pero aún tiene deseos de grabar con el trovador cubano Silvio Rodríguez (Ojalá, Unicornio azul) con quien ya ha conversado al respecto y no ha concretado nada. Otro artista que tiene pendiente es Juan Luis Guerra, a quien sí acompañó en un escenario en Santo Domingo, República Dominicana.
El autor de canciones como Esta boca es mía y 19 Días y 500 Noches es tan histriónico para vivir que lo pusimos a hacer un ejercicio de imaginación: ¿Qué harías si fueras dependiente en una librería y tuvieras que vender el libro Con buena letra? "No soy el mejor propagandista de mí mismo, yo sólo diría que si quieren leer las canciones que han oído antes, si quieren reposarlas y fijarse más en algunas cositas que yo había escondido, pues que se tomen una horita para mirar el libro y además encontrarán dibujos, fotos, comentarios que, para el aficionado, son divertidas y curiosas".
Con buena letra es el segundo libro que publica este artista y fue presentado el mismo día que "Dímelo en la calle", en un gimnasio en Madrid en donde se realizan peleas de boxeo, que es la temática de todas las fotografías que acompañan la carátula del mismo: "Es una broma. Como yo había tenido un accidente cerebral, había estado un poquito enfermo, se había dicho de todo, dijeron hasta que me había muerto y tal, pues entonces quería salir magullado, pero vivo y con ganas de pelear; no es más que una broma visual".