El británico Vincent Bethell, de 28 años, amenazó con no volver a vestirse hasta que el desnudo en público sea despenalizado.
Bethell hizo esta promesa tras perder en un tribunal de Birmingham, Inglaterra, una apelación contra la multa de 75 libras que le impusieron por pasearse desnudo por el centro de la ciudad.
El juez Peter Crawford no sólo rechazó su apelación, sino que le impuso el pago de 270 libras (unos 400 dólares) para cubrir los costos que ha ocasionado su acción legal.
Para protestar contra esta decisión judicial, Brethell adelantó que mañana se manifestará desnudo ante Scotland Yard, sede de la Policía metropolitana londinense.
Fundador del grupo "Libertad para ser tú mismo", Bethell anunció que el 13 de agosto iniciará una campaña y se quitará la ropa de forma permanente hasta que se legalice el desnudo en público.
El activista solicitó al juez de Birmingham que le permita "celebrar" el cuerpo humano y pasear por la calle y lugares públicos "tal y como Dios lo trajo al mundo".
"Yo sólo estoy tratando de que el desnudo en público sea aceptado", dijo Bethell, quien el año pasado fue detenido junto a un amigo por una acción similar.
Según el fiscal del caso, David Pearson, muchas personas se sintieron ofendidas e incluso furiosas ante el acto que estaban presenciando.
En aquella ocasión, el nudista tuvo que pagar unos 113 dólares de multa más otros 75 dólares en concepto de indemnización, según establece una ley que data de 1847.
El abogado de Bethell, Brian Dean, basó la apelación contra este castigo en que ley en la que se basa tiene 150 años, la sociedad ha evolucionado desde entonces "y ver a un hombre desnudo en la calle ya no es algo indecente".
La defensa agregó que hay muy poca diferencia entre el comportamiento de Bethell y las imágenes de modelos, cantantes o celebridades que aparecen en carteles publicitarios vestidas con ropas que dejan muy poco a la imaginación.
Estos argumentos, sin embargo, no convencieron al juez Crawford, quien admitió que "es cierto que esta ley fue aprobada por el parlamento hace 150 años.
Este tribunal acepta que la idea sobre decencia pública cambia con el tiempo, pero consideramos que según las normas de conducta de hoy, el año 2.000, el desnudo total de un adulto en un lugar público es indecente".