Un viernes de película fue lo que vivieron al menos 700 personas en la actividad Noche de Aventuras en el Museo del Canal Interoceánico de Panamá, el pasado 24 de julio.
Hace una semana, diversos personajes de la historia panameña como María Ossa de Amador, Vasco Núñez de Balboa y John F. Stevens, entre otros, cobraron vida en el Museo. Su misión era amenizar el recorrido de los visitantes, interactuando con ellos.
La nota característica de la noche fue el humor, lo que suavizó la espera de los cientos de personas que se dieron cita en este lugar, quienes eran atendidas en pequeños grupos de a 10 para realizar el paseo animado.
El recorrido se iniciaba con la proyección de un corto en blanco y negro, que mostraba el proceso de la construcción del Canal Interoceánico, amenizado por música alegre, al mejor estilo del cine mudo.
De ahí, los asistentes pasaban al “Cabaret de Kelly Rits”, donde comenzó la puesta en escena del evento con un “chombito bailador” que acompañaba a la bailarina Kelly Rits, una recreación de los centros nocturnos de la época de la construcción del Canal.
Luego, poco a poco, en cada pasillo, saltaban por las esquinas más personajes a medida que la guía del Museo contaba sus historias. Fue así como los asistentes estuvieron a punto de ser atracados por los históricos asaltantes del Camino de Cruces, y, en ocasiones, quedaron atrapados entre combates del pirata Henry Morgan.
La diversión emanaba en cada espacio del edificio, mientras los villanos se robaban el “show” siendo los favoritos de los visitantes. El público, sin importar sus edades, quedó sorprendido, pues era común escuchar gritos seguidos de imparables carcajadas, tanto en niños como en adultos.
La clave del éxito de esta Noche de Aventuras en el Museo fue la diversión que experimentaban los propios personajes históricos al actuar, interpretados por empleados y colaboradores del Museo. Otros, en cambio, evocaban respeto a los espectadores como los jóvenes que interpretaron a los estudiantes del Instituto Nacional, recreando los sucesos del 9 Enero de 1964.
La única expectativa que quedó entre los asistente era el porqué el evento, inspirado en la película “Una Noche en el Museo” del comediante Ben Stiller, sólo se daba una noche, ese día. A lo que el personal del Museo respondió que se debe a la gran logística que requiere el mismo.