Andrés era uno de los doce apóstoles, hermano de Pedro, otro apóstol y ambos eran pescadores de Galilea. Gran parte de su vida adulta fue uno de los compañeros de Juan Bautista hasta el momento en que Jesús lo llamó a su lado. Andrés permaneció a su lado hasta el momento de la crucifixión cuando se dedicó a la conversión del Cristianismo. En esta labor encontró la muerte, en Grecia, y según la tradición fue crucificado por los romanos, en Patras, en una cruz en forma de aspas.
De acuerdo a la leyenda fue el emperador Constantino quien intentó llevar sus restos a Constantinopla pero antes de que lo hiciera, San Régulo, un monje, tuvo una visión en la cual se reveló que sacara los mismos y los llevara ¨al fin del mundo". De acuerdo a la historia , Acca, obispo de Hexam y conocido coleccionista de reliquias, trajo sus restos a Escocia, específicamente al sitio que ocupa, hoy en día, la ciudad de San Andrew. También registra la historia la posibilidad que los restos fueran destruidos durante el reinado de Enrique Vlll y en ocasión de sus reformas religiosas. La realidad es que en estos momentos solamente existe una placa, entre las ruinas de la catedral de San Andrés.
En su homenaje es esta misma cruz, conocida como cruz aspada, la que aparece es la bandera azul y blanca de Escocia, de acuerdo a los expertos en heráldica, la más antigua de las banderas nacionales de Europa.
San Andrés, como se le conoce, es el patrón de Escocia y su fecha de veneración en este país y en el resto del mundo fue el 30 de noviembre, misma que se celebra como un día de alegría en el cual se comen platos como los ¨haggis ¨con ¨neeps¨, ¨tatties¨y con música de gaitas y bailes como ¨Highland Fling¨ y por supuesto cantidades inmensas del ¨wee dream¨ o sea un plato es nabos guarnecidos de patatas y mucho, muchísimo, whisky.
Las celebraciones del pasado noviembre se sucedieron en los sitios en los cuales es fuerte el ingrediente escocés, particularmente EU y Europa y en recuerdo de la conmemoración, este espacio de hoy en DIORAMA.