La casa Bvlgari presentó BLV Pour Homme, una nueva fragancia de color azul, destinada al hombre que esconde pasiones imprevisibles, una sensualidad inesperada, con un espíritu libre, pero preparado para dejarse llevar por su instinto y la emoción.
La esencia del nuevo BLV Pour Homme mezcla las notas frías y especiadas del jengibre, galanga, cardamomo, las cuales se combinan junto a la dulce esencia de la flor de tabaco, enebro y gingko, para evocar una fascinación intemporal y un enigma indisoluble, desarrollando una alquimia mágica y amaderada de teka gris, sándalo, cedro y almizcle.
Los ingredientes de este nuevo perfume, recrean la fascinación sutil de la memoria, desvelando una pasión fuera de lo común, con un poder de seducción irresistible, representado por Akim, un chico que transitaba por las calles de Nueva York, sin pensar que sería la cara de presentación de la azul fragancia.
Esa seducción irresistible, fue el marco para que los ejecutivos de Bvlgari, encabezados por la directora de ventas para las Américas, Catherine Stidwell, quien llegó desde Suiza; John Kirton, presidente de CUPFSA y Mayte Martinon, gerente de mercadeo de CUPFSA en Latinoamérica, estuvieran en la presentación oficial del nuevo producto, en el Blu Room, Casco Viejo.
De acuerdo con Catherine Stidwell, la casa Bvlgari ha tenido un rotundo éxito con sus perfumes y éste que se diferencia de las fragancias destinadas a la mujer por sus ingredientes fuertes como la flor del tabaco y la galanga, llenará las expectativas de los hombres panameños que quieran hacer la diferencia.
El hombre latino es partidario de las "marcas" reconocidas y de prestigio, por eso Bvlgari ha tomado en cuenta a Panamá, como uno de los mercados más importantes del área, para que sea uno de los primeros en conocer BLV Pour Homme, señaló Mayte Martinon de CUPFSA, empresa distribuidora.
En ese marco, Bvlgari intensificó el azul del Blu, con un despliegue de sorpresas desde la entrada, donde un gigante azul daba la bienvenida a la celebración, en medio de una lluvia de confites y una espesa nube.
Al abrirse las puertas del local, los asistentes eran recibidos por dos musas azules que le invitaban a brindar con la especial champaña azul, mientras se ubicaba en el mejor lugar, rodeado de azules almohadones afelpados para degustar exquisitas picadas de salmón, cangrejos, chorizos y demás.
Mientras, entre champaña azul, picadas y la música que se entremezclaba con la risa y las conversaciones, sorpresivamente apareció un mago haciendo trucos, quien dejó a un asistente más que sorprendido, al sacarle de la manga de su saco, papeles azules que había desaparecido en sus manos.
También estuvieron un mimo, un malabarista y una gitana que despertó la curiosidad de periodistas, ejecutivos e invitados especiales, que ofrecieron sus manos para que les leyera su vida y futuro en ellas.