Puede que en Kansas vayan a ver la película de Oliver Stone sobre las Torres Gemelas, pero en Nueva York la gente no parece estar dispuesta a revivir el miedo, el duelo, la angustia ni cualquiera de las sensaciones dolorosas que les asaltaron el 11 de septiembre de 2001.
"No tengo el más mínimo interés. Creo que es horrible. La sola idea de que existan películas sobre el 11 de septiembre me molesta", explicó Jessica Amato, de 40 años, que entonces trabajaba al lado de los rascacielos. Aunque Amato no perdió a ningún familiar, y ni siquiera llegó a ir a trabajar porque le avisaron a tiempo, el recuerdo que guarda es lo suficientemente amargo para no querer "verlo ocurrir todo de nuevo en una pantalla".
"World Trade Center", que narra la historia verídica de dos policías que acabaron siendo las dos últimas personas en ser sacadas con vida de las ruinas de los edificios, no se estrena hasta el 9 de agosto. Sin embargo, hay gente que está huyendo de ella como de la peste desde que empezaron a proyectarse los primeros cortes publicitarios en los cines de la ciudad.