Con el objetivo de servir a más atletas especiales, entrenándolos para la vida, Olimpiadas Especiales constituye un estímulo para integrar a miles de personas con discapacidad mental que se encuentran ocultas, marginadas y sin posibilidades de ser captados por la sociedad.
La idea de realizar unas olimpiadas especiales surgió en los años 60, cuando Eunice Kennedy Shriver puso en marcha el campeonato de verano para personas con discapacidad mental, y ya para 1968 organizó los primeros juegos internacionales de olimpiadas Especiales en Chicago, Illinois, Estados Unidos. Es así como el programa llega a Panamá en 1983 liderado entonces por el club Kiwanis.
Desde entonces, con el juramento de "Quiero ganar, pero si no puedo, quiero ser valiente en el intento", más de 4,500 atletas en todo el país han participado en los juegos regionales, nacionales e internacionales, por más de 15 años.
De acuerdo con el director ejecutivo de Olimpiadas Especiales, José Jaén, la misión de la asociación es colaborar para que a través del deporte los hombres y mujeres con discapacidad mental puedan integrarse a la sociedad bajo condiciones que les permitan ser aceptados y respetados, además de ser ciudadanos útiles y productivos.
Siguiendo esos lineamientos, se les proporciona entrenamiento deportivo a todas las personas mayores de 8 años durante todo el año y en distintas disciplinas deportivas de tipo olímpico, dándoles oportunidad de desarrollar sus aptitudes físicas, demostrar valor y coraje, disfrutar de alegría, compartir premios con sus familias, otros atletas y en general divertirse y desarrollar sus habilidades.
Jaén precisa que la participación de los atletas panameños en los juegos mundiales y el éxito logrado, es resultado de la organización nacional, el auspicio y colaboración de la empresa privada y personas naturales que apoyan el programa. Explica que para mantener el espíritu de competencia y colaboración, todas las semanas hay competencias de diferentes deportes.
Agrega que en los pasados juegos de invierno celebrados en Alaska, sólo participaron en hockey y a pesar del frío, ganaron medalla de oro, lo cual demuestra decisión y profesionalismo.
En la última competencia de verano, celebrada en 1999, la delegación panameña estuvo representada por 54 atletas que fueron a Carolina del Norte para demostrar su destreza en natación, boliche, gimnasia, tenis de mesa, voleibol, pista y campo, tenis, baloncesto, bola suave y hockey sobre piso, acompañados por un instructor por cada 5 atletas. Las eliminatorias para las olimpiadas especiales se realizan en coordinación con el IPHE, ya que son ellos quienes los atienden.
No obstante, Jaén indica que, actualmente la organización trata de formar comités de olimpiadas en las diferentes provincias para organizar los juegos de eliminatoria, ya que hasta ahora esa labor ha sido efectuada por el Instituto de Habilitación Especial (IPHE), lo cual es complicado, porque la asociación no se involucra directamente en la fase de selección de los atletas.
TODOS SON GANADORES
Para mayor efectividad y transparencia en las competencias, se realizan eliminatorias regionales y dos nacionales antes de elegir al equipo que representará al país en los internacionales, lo cual se hace por suerte.
Por su capacidad y destreza, primero se eligen para juegos regionales, luego van a los nacionales, que se realizan cada dos años, antes de ir a los eventos internacionales que son cada 4 años.
Para elegir a los que representarán al país se efectúa un sorteo entre los ganadores de las eliminatorias. Internacionalmente los ganadores se eligen igual entre los más de 160 países participantes.
Los grupos de atletas se dividen por categorías en las que todos ganan, es así como hay reconocimiento para los más rápidos, los mejores, los más lentos y los menos buenos.
UNA LABOR DE COOPERACION
Olimpiadas Especiales funciona con un programa de voluntarios a través de comités que organizan y divulgan los eventos.
Los fondos se obtienen a través de patrocinadores como el Banco General, patrocinador fundador, Varela Hermanos, Bell South y LG considerados unos como patrocinadores platinium y otros gold.
LA FAMILIA ES IMPORTANTE
El Club Kiwanis decidió involucrar en los eventos y directiva de las olimpiadas especiales a los padres de familia, por considerar que ellos son soporte importante en el desarrollo de sus hijos, ya que quién mejor que ellos para conocer sus destrezas y habilidades.
Es así como Olimpiadas Especiales ofrece a la familia entera la ocasión de formar parte del programa de entrenamiento deportivo y competición durante todo el año y aumentar las oportunidades de integración y socialización para los atletas, ya que su dedicación y compañía proporciona experiencia a los atletas, sostiene Jaén.
Añade que las familias son los embajadores de buena voluntad más solidarios y entusiastas, ya que ayudan a entrenar, transportar, sacar fondos y son motivación para que otros se solidaricen y contribuyan con aquellos seres especiales.
El programa de familias proporciona información educativa, apoyo y compasión a otras con hijos discapacitados, además de ser el medio para compartir el éxito.
Muchos padres acompañan a sus hijos a las Olimpiadas Especiales, pero no se les permite entrar, ellos se quedan solos y tienen que valerse por sí mismos.
Olimpiadas Especiales cree que a través del entrenamiento y las competiciones deportivas las personas con discapacidad mental ganarán beneficios a nivel físico, mental, social y espiritual. Las familias fortalecen sus vínculos y con la participación y observación de la comunidad todos se sienten unidos y comprenden mejor a las personas en un marco de igualdad, respeto y aceptación.
La participación de los atletas panameños en los juegos mundiales de verano se inició con 4 atletas en la VI versión, celebrada en 1983. Luego en 1987 viajaron 24 a Indiana. En 1991 viajaron 46 a Minessota. Para las celebradas en Connecticut, en 1995 participaron 51 y la cifra siguió en aumento para 1999, cuando un total de 54 atletas especiales representaron al país en Carolina del Norte.