Variedades

Omar Batista, el "cazador de imgenes"


Tiene la agudeza del águila en la vista, para capturar instantes con su lente. No en vano Omar David Batista estaba desde la niñez observando con atención la faena de su padre Basilio "Shilo" Batista.
Muchas satisfacciones ha derivado este reportero gráfico de la fotografía. Además de ser su fuente de sustento, le ha mostrado el caleidoscopio mundial.
Se está abriendo paso Omar Batista. Esta semana ganó el II Premio del Concurso Nacional de Fotografía organizado por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF.
Buscamos en el baúl de los recuerdos y he allí que la figura de "Shilo" Batista surge agigantada en la descripción de un hijo agradecido y orgulloso por la herencia recibida: el amor por una carrera donde no sólo se requiere maestría. También sensibilidad y "ojo crítico".
Agudeza visual y "olfato" periodístico le sobran, a jucio de su colega de EPASA, Alcides Rodríguez.
"Siempre está con el ojo pendiente de lo que le rodea", comenta, y le celebra ese afán por estudiar.
Omar es reiterativo a la hora de hablar de que "el culpable" (lo dice reído) de que él esté de "cazador de imágenes" y que sea un apasionado del cine es "Shilo" Batista, quien en la década de los ´80 tenía un estudio fotográfico en Ave. Perú. Allí retocaba negativos. Omar a los 12 años aprendió a revelar rollos, junto a su hermano Basilio Jr.
Luego su padre laboró con Gerardito. Posteriormente abrió un estudio y ¿quién creen que estaba allí con ojos ansiosos de observar cada detalle del proceso fotográfico y de revelado?
Una oportunidad le cayó del cielo a Omar. Becado por el gobierno de EEUU fue a estudiar fotografía forense a Alburquerque, Nuevo México.
Corría el año 1992, cuando retornó al suelo patrio con un diploma que le abrió las puertas del Departamento de Fotografía Forense de la PTJ. Más tarde se desempeñó en La Prensa, por 11 años. Hace tres está en EPASA.
También se siente especialmente agradecido hacia Roger Marshall (EEUU), Carlos Montufar y Gerardito Loo, quienes compartieron con él sus secretos en el arte fotográfico.
Pareciera que su hijo Diego Alejandro, de 10 años, pudiera seguir sus pasos. Ya lo ha llevado consigo a reuniones de fotógrafos.
Omar es sencillo y tranquilo. Le gustan los macarrones y el arroz con poroto y gandúles. En las fotos, jugar con las luces y sombras. También, fotografiar estampas de la vida cotidiana, pero, cuando el dolor es noticia procura no invadir la privacidad de las personas y guardar la identidad de los dolientes. Máxime si son niños.
Por otro lado está la pérdida conductiva, que viene del oído medio y normalmente está asociada a problemas de infecciones o por el movimiento de los huesecillos (los más pequeños del cuerpo humano) que componen el oído medio. Este tipo de pérdida, clasificada como temporal, son las más fáciles de tratar regularmente, con antibióticos o con cirugía, dependiendo del diagnóstico.
El tercer tipo de pérdida es la mixta, que es la combinación de ambas.
La pérdida auditiva se puede dar unilateralmente. Si es por una exposición a ruidos, generalmente se ven afectados ambos lados, al menos que la persona se exponga a ruidos de un sólo lado del oído, como por ejemplo las personas que utilizan los "hands free" para contestar su celular.
  • En Panamá, el Ministerio de Salud, mantiene estadísticas de 250, 000 personas que sufren de sordera. Pero estas cifras obedecen a personas de la tercera edad, pues no existen controles precisos con relación a la población infantil y adolescente.

  • La pérdida de la audición puede ser provocada también por enfermedades como la meningitis o algunos virus que son tratados con antibióticos muy fuertes y que en grandes cantidades hace daño al sentido auditivo.


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292477
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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