Desde Rusia llegó a Panamá el Russian Classical Ballet (Ballet Clásico de Rusia), para beneplácito de un público que abarrotó el Teatro Anayansi que fue escenario este miércoles de un espléndido espectáculo de danzas, con la puesta en escena de "La Bella Durmiente", bajo la dirección de la primera bailarina del afamado ballet, Evgeniya Bespalova (Krasnodar), quien tiene una trayectoria de más de quince años en la danza clásica y ha participado en giras por cerca de una veintena de naciones de América, Europa y Asia, donde ha interpretado personajes del amplio repertorio clásico como Clara, Cenicienta, Kitri, Aurora, Julieta, Giselle, Swanilda y Sylphide.
La concurrencia que llegó entusiasta a ver el espectáculo disfrutó de esta extraordinaria presentación, donde los personajes principales Aurora y el Príncipe Désiré fueron interpretados por dos reconocidos bailarines: Iryna Khandazhevskaya (Ucrania, exbailarina solista del Ballet de arte de Budapest y desde 2013 bailarina principal en el Ballet Clásico Ruso y ganadora del Premio estatal P. Virsky en la nominación "Joven promesa creativa" ) y Anatolii Khandazhevskiy, ganador del II premio del Concurso internacional de Tallin.
Esta producción de Fundación Valórate con el aval de la Autoridad de Turismo de Panamá reunió a personas de todas las edades. Había muchos niños (especialmente niñas) y jóvenes, quizás alumnas de academias de danzas y extranjeros que cultivan el amor por las artes escénicas y supieron de tan importante presentación y no quisieron perdérsela pese al mal tiempo, producto del cual el espectáculo se inició con unos minutos de retraso, pero de principio a fin se notó la óptima calidad del mismo. Fue una fiesta para los sentidos.
No era para menos, la trayectoria de los destacados artistas visitantes permitía dar por sentado que quienes se han presentado en los más famosos escenarios del mundo y han sido galardonados con importantes premios se lucirían, como siempre en lo que es un ballet clásico que mantiene su atracción y magia para personas de todas las edades.
Música y danza se entrelazaron en un coqueteo maravilloso y el bello vestuario que lucían, las luces, la escenografía fueron cautivando a la concurrencia que gozó con tan sensacional pieza artística que permitirá a la Fundación Valórate seguir sus programas benéficos en el país.