Grupos de derechos humanos pidieron un juicio justo para el cineasta tibetano Dhondup Wangchen, acusado por las autoridades chinas de "incitar al separatismo" por filmar un documental en el Tíbet antes de las protestas de 2008.
Su delito consiste en haber llevado a cabo entrevistas con tibetanos comunes sin aprobación oficial.