Un aumento en la población de koalas en una isla australiana ha generado pedidos para que maten a 20.000 de estos peludos marsupiales con el propósito de evitar que destruyan el hábitat de la isla y terminar con la hambruna existente entre ellos mismos.
Unos 30.000 koalas en la Isla Canguro, a cierta distancia de la costa del estado de Australia del Sur, están arrasando con los árboles de caucho nativos de la isla, destruyendo el ecosistema y causando hambruna entre la población de estos animales, dijeron ambientalistas y funcionarios de los parques.