El mal clima arruinó los planes de la empresaria y conductora de televisión Martha Stewart de montarse en una calabaza gigante para remar en un lago canadiense.
Los residentes de Windsor, empero, le hicieron frente a los aguaceros y prosiguieron con su competencia anual de remadores de calabazas. Exhortaron a la celebridad para que ya se vaya preparando para la carrera del próximo año.
Stewart debió quedarse en un aeropuerto de Maine luego que su vuelo fue suspendido por el mal tiempo el domingo por la mañana, cuando caían lluvias fuertes en la costa este.
El plan era que la conductora subiera a una calabaza gigante ahuecada y remara por el Lago Pesaquid, junto con otros 40 competidores.