Cameron, una soldado de 42 años oriunda de Argyll, Escocia, superó a cinco hombres en la consecución del puesto remunerado con unos B/.40 mil dólares anuales.
Vestida con el tradicional uniforme azul y escarlata, la nueva "beefeater" indicó que era "un gran privilegio" trabajar y vivir en la Torre que describió además como un edificio "mágico".
"Te despiertas en la mañana y sabes que tendrás un buen día".
A estos custodios se les llaman beefeaters, lo cual se traduce como "comedores de carne de vaca", en alusión a sus antepasados colegas de 1485, quienes recibían una ración diaria de carne.
Ella se unió al ejército cuando tenía 16 años y sirvió en el cuerpo militar los 22 años que son requeridos para este cargo.
Ante el bombardeo de las cámaras de periodistas y turistas, la funcionaria posó y admitió llevar consigo un espejo y un brillo labial en "los grandes y maravillosos bolsillos" del uniforme.
Cameron estuvo bajo un intenso entrenamiento durante los últimos dos meses para aprender 21 funciones que los "beefeaters" desempeñan cada día, entre las que se encuentran la "Ceremonia de las llaves".
Otra de las obligaciones de la guardia es velar por la seguridad de las joyas y guiar a los visitantes.
"En los años recientes, la historia me ha empezado a interesar cada vez más y este es un fantástico lugar para aprender. ¡Qué escuela!", expresó.
El jefe de la guardia, John Keohane, aseguró que Cameron deberá cumplir las mismas actividades de sus compañeros del sexo masculino.
"Pienso que mis colegas buscan el desafío y están más que felices en verla venir", manifestó Keohane.
"Pienso que ella deseará probar que hay igualdad con la oportunidad que se le dio", agregó.
La celadora contará no sólo con su salario, sino con un apartamento subsidiado en la emblemática torre.
Diariamente, Cameron vestirá el uniforme azul, mientras que dejará el atuendo rojo y dorado, valorado en B/.7 mil, para ocasiones especiales.