Muy pronto podría haber robots inteligentes que realicen trabajos repetitivos pero vitales, como masajes terapéuticos. Son el resultod de un trabajo pionero de un equipo de científicos británicos.
Dirigidos por el Dr. Eldaw Eldukhri (fotografiado ensayando un tratamiento con un fisioterapeuta y un prototipo del robot), el equipo está tratando de construir un microprocesador complejo para que controle el robot y coordine los movimientos de los que depende que la recuperación del paciente sea completa o resulte un fracaso.
En colaboración con investigadores alemanes, búlgaros y húngaros, el equipo del Manufacturing Engineering Centre de la universidad de Cardiff, Gales, quiere fabricar el primer robot que ayude a las personas. En principio se dedicaría a dar masajes en los miembros superiores a personas con lesiones neuromotrices, como las causadas por derrames cerebrales o accidentes deportivos.
Hasta ahora los científicos han diseñado robots sobre todo para tareas industriales y comerciales, pero desde hace tiempo vienen desarrollando sistemas de protección para las personas a las que se confía a los "cuidados" de un robot, como pantallas protectoras e interruptores que lo desconectan ante el más mínimo fallo. Los científicos de Cardiff han conseguido no sólo un robot que funciona con total seguridad, sino que por primera vez está en contacto físico directo con las personas.
Los pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular necesitan habitualmente ejercicios de 300 a 400 flexones diarias de brazos, tarea que podría realizar perfectamente el robot. En efecto, por ahora el REHAROB, como lo llaman sus inventores, está preparado especialmente para tareas sencillas y muy repetitivas.
Tras sufrir un ataque cerebral, la movilidad de los miembros superiores del paciente no se considera como una secuela grave, por lo que no es una de las prioridades de los médicos de urgencia. La fisioterapia empieza a aplicarse varios días o incluso semanas después, debido a otras muchas causas como la falta de filsioterapeutas en casi todos los países.
Sin embargo, cuanto antes comience la rehabilitación más posibilidades tiene el paciente de recuperar toda la funcionalidad de sus miembros. Por eso, si hubiera más robots-fisioterapeutas en las unidades de rehabilitación, los ejercicios podrían comenzar inmediatamente, en cuanto el paciente estuviera en situación estable.
El REHAROB aprovecha todas las capacidades de los robots industriales, sensores y analizadores de movimiento para aplicar la terapia mediante complejos y coordinados movimientos en tres dimensiones siguiendo las pautas de movimiento de los brazos y antebrazos. El programa es "inteligente", es decir, "aprende" los movimientos realizados por fisioterapeutas profesionales que, tras "enseñárselos" a la máquina, pueden hacer pruebas con unas sondas especiales. En estas pruebas tienen gran importancia los nuevos y avanzados sistemas de realidad virtual.
El programa va recogiendo todos los datos de los movimientos que hace el fisioterapeuta y los relaciona con los datos antropométricos del paciente. Luego sujeta el brazo y el codo con una especie de manos y aplica los movimientos necesarios con tal precisión, reaccionando a los datos que va tomando simultáneamente del paciente para evitar cualquier movimiento doloroso o peligroso.
"Pero estas avanzadas técnicas robóticas no están pensadas para sustituir el importante trabajo de los fisioterapeutas", dice el profesor Duc-Truong Pham, director del Manufacturing Engineering Centre. "Son más bien una novedad muy esperanzadora para los enfermos de todo el mundo que, una vez evaluados por el fisioterapeuta, deben realizar todos los días varias horas de ejercicios de recuperación".
Los pioneros científicos de Cardiff confían en que los robots-fisioterapeutas desarrollados a partir del REHAROB permitan muy pronto a los pacientes programar su propio régimen de fisioterapia. Incluso piensan que se podrían construir robots similares para los gimnasios y el entrenamiento de los deportistas, para que los pacientes y el público en general se puedan beneficiar de una nueva experiencia terapéutica totalmente "profesional" y fiable. (MED/R&D).
Para más información dirigirse a:
Tim O"Hagan, Manufacturing Engineering Centre, Cardiff University, PO Box 688, Newport Road, Cardiff, United Kingdom, CF24 3TE. Tel.: +44 2920 87 46 41. Fax: +44 2920 87 4880.
E-mail: Manufacturing@cardiff.ac.uk
Internet: www.intell-lab.engi.cf.ac.uk/manufacturing