La Infanta Elena se convirtió la semana pasada en el primer miembro de la Casa Real española que anuncia su ruptura matrimonial en los últimos 60 años, después de que en 1939 el infante Jaime, tío del rey Juan Carlos, se separara de su esposa.
Los duques de Lugo han acordado "el cese temporal de su convivencia matrimonial", anunció el martes a la AFP la Casa Real española, limitándose a añadir que, por el momento, no se divorciarán.
En consecuencia, no habrá ningún cambio legal, y Jaime de Marichalar podrá seguir utilizando, por ahora, el título de duque que le otorgó el monarca español tras su boda con Doña Elena.