Letizia Ortiz, de 31 años, es presentadora de Televisión Española.Conoció al Príncipe en la tragedia del Prestige. La pedida de mano será este jueves.
Un escueto comunicado de tres párrafos puso hoy fin a una de las mayores angustias de la muy monárquica España, y a años de rumores y especulaciones: el heredero al trono, por fin se casa.
(35 años) contraerá nupcias con Letizia Ortiz Rocasolano, una presentadora de Televisión Española (TVE) a la que el monarquista diario ABC describió como una persona de "clase social media y sin parentescos con la aristocracia".
La Casa Real anunció hoy que la pedida de mano tendrá lugar este jueves en el Palacio de la Zarzuela y que "la boda se celebrará a principios del verano de 2004 en la Catedral de Santa María la Real de la Almudena de Madrid".
Letizia Ortiz Rocasolano nació el 15 de septiembre de 1972 (31 años) en Oviedo y es licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid. Empezó su carrera profesional muy joven y por eso ha trabajado en varios medios: el diario asturiano La Nueva España, el periódico ABC y la agencia Efe, la cadena estadounidense Bloomberg TV, en CNN (España) y últimamente, en Televisión Española (TVE). En los últimos dos años ha cubierto acontecimientos como el 11 de Septiembre, la guerra de Irak y el desastre del Prestige.
La futura reina de España estuvo casada con Alfonso Guerrero, escritor y profesor de Lengua en el Instituto Ramiro de Maeztu de Madrid, en el que ella había estudiado. Pero según subrayaban ayer diversos medios de comunicación españoles, ese matrimonio fue civil (en 1999) y "duró sólo un año".
La profesora Ileana Gólcher expresa su complacencia que durante más de una década la obra ha permitido que una gran cantidad de estudiantes, investigadores hayan podido orientarse en sus búsquedas a través de las diversas publicaciones que ha hecho al respecto.
"Aspiramos, con esta obra, a contribuir con la superación del clásico temor y rechazo a la investigación en las universidades panameñas". "Si usted ha llegado al final de su carrera universitaria, sería muy lamentable que no logre cumplirla con el triunfo de un título universitario. Usted puede ... si se lo propone", dice Gólcher en algunos párrafos de la introducción del libro.
Jorge Alí Triana es un reconocido director de teatro y cine colombiano. Su nombre está ligado a "I took Panama", un drama que hizo historia, en varios sentidos, no sólo en su país sino también a nivel latinoamericano.
A BBC Mundo, Triana le ofreció los detalles sobre la obra, que se está en escena en Bogotá durante este mes, con motivo del centenario del vecino país.
¿Qué inspiró esta creación?
Esta obra surgió en el año 1973. Yo estuve en Panamá por primera vez en ese año, de jurado de un festival de teatro universitario centroamericano, y tuve el primer impacto de la sociedad panameña en dos áreas: primero, conocí la zona del Canal y me impresionó mucho ver el ejército estadounidense y su bandera ondeando allí.
Simultáneamente, el grupo de teatro de la Universidad de Panamá estaba presentando una obra que tenía tres episodios: el de la tajada de sandía -un suceso que ocurrió en la época en que construyeron el ferrocarril que atravesaba de Colón a Panamá, en la época del oro en California y era la ruta más cercana para pasar del este al oeste.
El segundo episodio fue el del Inquilinato, 1825, cuando desalojaron a la fuerza a todos los trabajaron en el Canal -que se terminó de construir en 1913.
Y el último episodio era sobre 1964, cuando los estudiantes panameños se saltaron el muro que habían construido los estadounidenses para sembrar banderas panameñas.
Quedé muy impresionado y al regresar le propuse al TPB (Teatro Popular de Bogotá) que estudiáramos el caso e hiciésemos una obra. Hicimos una creación colectiva y después Luis Alberto García hizo la dramaturgia. Así nació una de las obras de mayor éxito en la historia del teatro colombiano. Duró como 15 años en repertorio, tuvimos más de 2.000 representaciones; donde se ponía eran llenos totales y viajó por todo el continente.
El argumento de "I took Panama" es la historia de uno de los actos más agresivos contra América Latina que ha tenido Estados Unidos.
¿Tiene algún recuerdo especial de entre tantas representaciones?
Tengo muchas anécdotas, por ejemplo, cuando la obra fue a Panamá y lo que produjo allá.
No recuerdo en qué año fue, pero estaba Torrijos en el poder y cuando fuimos había una campaña tremenda contra la obra en la prensa. La consideraban insultante contra la soberanía panameña.
El teatro estaba rodeado de bomberos, policías, y había más cuerpo secreto en el escenario que actores -para protegernos. Pero al representarse, la obra causó el impacto contrario, porque no era una pieza que reivindicaba la "colombianeidad" en Panamá sino al contrario: contaba la historia de lo que había sucedido.
Aquello fue un fenómeno extraordinario. En primera fila había unos espectadores que levantaban sus muletas. Habían sido protagonistas de los episodios de 1964 y heridos precisamente por las balas estadounidenses.
La gente se subió al escenario a abrazar a los actores; había gritos a Colombia y gritos a Panamá -fue un episodio realmente desbordante, que desbordaba el hecho teatral y pasaba a otra categoría... no sé cual, pero era de un contenido emocional que creo que nunca más en la vida lo he tenido ni lo tendré.
¿Cómo diría usted que se siente el caso de Panamá en la memoria colectiva colombiana?
Yo creo que el desmembramiento de un país siempre es doloroso. Hubo un gran sueño en el nacimiento de la independencia de Colombia que es el sueño bolivariano, el sueño de Simón Bolívar con la Gran Colombia.
Yo hago la siguiente reflexión: ¿qué hubiese sido de nosotros si ese gran país hubiese existido?... la historia habría sido completamente diferente. Y hago a veces comparaciones de este tipo: si imaginamos que la unión estadounidense no se hubiese dado y fuesen 10, 15 o 50 repúblicas... la historia hubiera sido completamente diferente.
En los Estados Unidos de América la guerra civil la ganó el norte, venciendo a los señores latifundistas y esclavistas del sur. En Latinoamérica ocurrió lo contrario. Simón Bolívar ganó la independencia pero políticamente perdió. La última de esas divisiones que disolvieron el sueño fue Panamá y yo pienso que esto es parte de la tragedia de América Latina.