La magia del cada vez más adulto y experto Harry Potter se ha vuelto demasiado aterradora para los niños menores de 12 años en el Reino Unido, que sólo podrán acudir al cine a ver la cuarta entrega, Harry Potter y el cáliz de fuego, acompañados por un adulto.
La película, que se estrenará el próximo mes en las salas británicas, contiene "violencia fantástica, de amenaza y terror moderada", según el British Board of Film Classification (BBFC), encargado de clasificar los filmes en el Reino Unido.
Por este motivo, serán los adultos quienes deban asumir su responsabilidad y decidir si llevan a los menores de 12 años al cine.
Los factores demográficos como la alta proporción de los adolescentes, de adultos jóvenes y una buena tasa de crecimiento, entre otros aspectos, condicionan el riesgo de caer en adicciones de drogas legales e ilegales.
Factores como la deserción escolar, la disponibilidad a las drogas y factores geográficos, como la frontera con Colombia, aumentan los riesgos para que ésta se produsca en el grueso de la población.