Poco más de un centenar de prostitutas que trabajan en el céntrico barrio La Merced de la capital mexicana buscan apoyo para crear "pequeñas sexo-empresas" que puedan administrar ellas mismas en instalaciones limpias y seguras.
Las mujeres dedicadas a la prostitución, también llamadas en México "sexo-servidoras", pretenden acogerse al programa oficial de desarrollo de pequeñas empresas propuesto por el presidente mexicano, Vicente Fox.
Fox pretende resolver el problema del empleo con "micro-changarros" y las prostitutas quieren "sexo-changarros", afirmó una de sus promotoras.
La jefa de la Delegación Venustiano Carranza de la capital mexicana (donde se encuentra el barrio La Merced), Guadalupe Morales, admitió por su parte que un grupo de mujeres de este sector ha solicitado respaldo para dicha propuesta.
Dijo que se ha reunido con diversos grupos de "sexo-servidoras" para proponerles la prestación de servicios sociales a cambio de que se retiren de zonas escolares y que modifiquen su forma de vestir.
Sin embargo, señaló que la posibilidad de crear los "sexo-changarros" estaría en manos del Congreso capitalino, ya que lesgislar sobre ello no es competencia de las autoridades de la delegación.
Las mujeres insistieron en que su proyecto evitaría la prostitución callejera y que las mujeres sean víctimas de la explotación de mafias o de personas, o de la extorsión por parte de autoridades policiales.