He recibido el libro "Referencias cruzadas", editado por las profesoras norteamericanas, Elba D. Birmingham-Pokorny y Clementina R. Adams y publicado por ediciones Perro Azul de Costa Rica. Este voluminoso texto es una compilación de cuarenta y tres entrevistas realizadas al escritor Jaramillo Levi de 1966 a 1999, por autores nacionales como internacionales.
Impenitente viajero de las letras, Jaramillo Levi nos revela en estas entrevistas, tanto sus afanes y logros literarios como sus peripecias vitales. Su bitácora literaria incluye cuentos, poesía, ensayos críticos-literarios y políticos, teatro; además de realizaciones como editor y promotor cultural.
Esta proteica actividad deriva de su periplo geográfico trazado en tres puntos estelares: La Universidad de Iowa en los Estados Unidos, donde alcanza su consagración literaria; Panamá, donde se asienta finalmente.
La lectura pausada de dichas entrevistas le permite al lector construir la semblanza literaria y existencial de este autor poligenérico y complejo, controversial y auténtico.
La primera entrevista que se le hizo a Jaramillo fue efectuada en 1966 por Ariel Sáinz (pp. 375-380), director de la fenecida revista "Colón Progresa". Jaramillo Levi desde aquel entonces nos muestra su condición de escritor rebelde y transgresor. Así mismo, advertimos un esbozo de su estética que postula el arte como creador de nuevas realidades.
La mexicana María Teresa Azuara (pp. 53-62) da cuenta de la excepcional labor de Jaramillo en México, desde que arriba como becario al Centro Mexicano de Escritores, y logra consagrarse, posteriormente, como cuentista, crítico literario, promotor literario y profesor universitario en la capital azteca.
El periodista panameño Franklin Ledezma Candanedo (pp. 33-42) nos informa de la fecunda labor de Jaramillo en la Universidad Tecnológica como coordinador de difusión cultural, donde organiza concursos y congresos internacionales y nacionales, talleres de creación literaria y la publicación de la revista "Maga". Esta constituye el testimonio más diáfano de su esfuerzo por rescatar valores literarios y por ofrecer un espacio de divulgación a los escritores experimentados y bisoños del país. Sin embargo, su labor no ha recibido el reconocimiento unánime, ya por razones políticas o personales.
A pesar de ello, "Referencias cruzadas" evidencia cómo la obra múltiple de Jaramillo Levi ha ido ganando justo y creciente interés. En algunas entrevistas se advierte su reacción sincera y legítima ante tantas incomprensiones de su papel como escritor y promotor cultural en el contexto panameño.
Hoy, cuando la obra cuentística de Jaramillo Levi alcanza la atención de editores y críticos españoles, "Referencias cruzadas" actúa como una profecía de anhelos cristalizados y como un texto genuino e insoslayable, que es necesario leer para construir la semblanza odiseica de un escritor, cuya obra logra franco reconocimiento internacional. Ciertamente como reza el adagio: Nadie es profeta en su tierra. Jaramillo Levi es una elocuente demostración de este amargo aserto.