Mientras Amy Winehouse acude a una corte por agredir a una mujer, su padre dice que es una "chica estúpida".
Al parecer, el señor Winehouse no gusta para nada de Blake Fielder-Civil, el marido de su hija, y está haciendo de todo, para que ella abra los ojos y se dé cuenta que Blake no le conviene como hombre.
Al parecer, la cantante está desesperada por recuperar el amor de su marido, el ex convicto Fielder-Civil, pero Mitch, padre de Amy, cree que su hija sería más feliz y estaría más saludable si la pareja continuaran como hasta el momento: separados, pero para siempre.
Por su parte, Amy se presentó ayer en una corte en Inglaterra, acusada de golpear a una mujer, pero negó el cargo. La cantante de 25 años y cabello abombado enfrenta la acusación de haber agredido a Sherene Flash en la localidad de Berkeley Square después de la fiesta Berkeley Ball en septiembre del 2008.
Winehouse se presentó a la Corte de Magistrados de Westminster con apariencia relajada y sonriente ante los numerosos fotógrafos que esperaban afuera. Ella se declaró inocente de la acusación durante una breve audiencia, informó Press Association.
El caso fue suspendido hasta el 23 de julio. La solista ganó cinco premios Grammy en el 2008 y su segundo álbum, "Back to Black", fue aclamado ampliamente por críticos.
Pero su vida privada, incluyendo una batalla contra la adicción a las drogas, ha ensombrecido a su exitosa carrera de cantante. A principios de este mes, Winehouse no logró obtener una visa de trabajo estadounidense para presentarse en abril en el festival musical de Coachella en California, con artistas de la talla de Paul McCartney y The Killers, debido a la acusación por agresión.