Panamá vibró con "Las mejores canciones del mundo" y algo más. El último repertorio de Ricardo Montaner es una recopilación de todos su éxitos y producciones de otros artistas.
Con un Teatro Anayansi repleto de seguidores, que no les importó trasnocharse en pleno lunes, el cantautor venezolano una vez más cautivó a nuestro país.
Por primera vez, el público fue puntual, o por lo menos la mayoría. La gente estaba a la expectativa. Rápidamente el escenario se iluminó con un vídeo que presentaba a varios artistas, que tocan junto a Montaner en esta gira a beneficio de los niños necesitados.
Escenas de Luis Fonsi, Juanes, Don Francisco, Sin Bandera, David Bisbal y Juan Luis Guerra, acompañando al venezolano en sus giras se veían.
Velada refrescante:
Pantallas muy coloridas que decían "Montaner Cola" se encendían al ritmo del primer tema. La escenografía era impresionante. Una silueta iniciaba el tarareo desde una escalera mecánica, todas las chicas gritaban.
En efecto, un Montaner descendía, pero en este caso alguien más joven.
Héctor le hacía la introducción a su padre. En la tarima salía Ricardo cantando "La chica del ascensor". "Heridas de Amor", el tema de la telenovela fue la segunda canción, los motores se calentaban. "Hoy tengo ganas de ti" y "A dónde va el amor".
El eco de los aplausos resonaba, todos estaban extasiados con el venezolano. "Buenas noches Panamá", saludó.
Trajo a colación anécdotas por tantos años de no cantar en esta tierra y aseguró que desde el viernes estaba aquí y disfrutó de la calidez del Pacífico en Playa Blanca. "Dios los bendiga y gracias por acompañarme".
El momento fue propicio para la tanda de besos, con "Bésame en la boca" la canción de Betty la fea y "Sólo con un beso", interpretada por Héctor, un himno latino que todos corearon.
Paró un poco con el romanticismo, ya que la gente todo lo hacía sentado. Ricardo los quería ver de pie por ello soltó "La conga" y todos menearon la colita.
"Qué molleja", gritó el artista, una expresión muy venezolana. "Que iluminen al público, que yo siento que no hay nadie y lo que salen son puras risas grabadas".
La gente pedía a gritos, "Caballo viejo", "Me va a extrañar" y "La cima del cielo".
Con un popurrí de los éxitos más grandes, los complació.
El momento especial fue "Será" la que interpretó junto a sus hijos Mauricio, Ricky y Héctor, un solista ya consagrado.
"Amor mío", "Déjame llorar" y "Me va a extrañar", cerraron el ciclo musical.
Montaner se despedía, pero la gente no aceptó y todos pidieron otra.
Las refrescantes sodas de cereza que aparecían en la pantalla, se tornaron limón.
Montaner nos llevó a la "Cima del cielo", en donde existe un silencio total de felicidad y allí nos quedamos muy maravillados.