Salma Hayek atribuye mantener un aspecto joven con sus casi 50 años, a una genética privilegiada, así como a un estilo de vida equilibrado. Además, cuenta con la ayuda de su masajista japonesa Makiko para rejuvenecer su rostro.
"Mi secreto de belleza se llama... Makiko. Es mi masajista japonesa. ¡Es una verdadera maga! Me tensa la piel de la cara, de la frente, de las mejillas, con solo unos movimientos. Después de cada una de nuestras sesiones tengo la impresión de haber rejuvenecido diez años. Muchas gracias, Japón",dijo Salma en entrevista con la revista Gala.
Hayek también considera que la vida le ha sonreído, y así es más fácil conservarse del paso de los años: “Soy una mujer privilegiada. Tengo un marido maravilloso y una niña increíble. No todas las mujeres tienen esa suerte. Muchas de mis amigas me han explicado lo difícil que les resulta encontrar un buen hombre y lo cansado que puede llegar a resultar gestionar la vida familiar”, señaló la actriz.