Seguramente, te preguntas por qué hay personas que sentadas y de pie llaman la atención y no son lo que se diga unas beldades (aunque la belleza es muy subjetiva).
Si no es su rostro ni su vestimenta ni la manera de hablar, la voz o el trato, ¿qué será? ¡Ah! Es la postura. De que influye en cómo te ves ante los ojos de los demás, no te quepa la menor duda.
Las damas más elegantes tienen además de figura, garbo. Así que procura pararte erguida, con el estómago sumido y los hombros rectos. Tu cabeza debe estar al mismo nivel que tus hombros.
Aparte que la mala postura, al estar de pie o sentada influye en tu apariencia, también afecta tu salud. Dolores lumbares y en la columna están a la orden del día producto de que la gente le da poca importancia a esto.