Los derechos reproductivos reconocidos por la Conferencia de El Cairo abarcan el derecho a efectuar opciones libres acerca del matrimonio y del número y espaciamiento de los hijos, así como del momento de tenerlos, sobre bases de igualdad entre hombres y mujeres; el derecho a disfrutar del más alto nivel de salud sexual y salud reproductiva; y la protección contra la violencia sexual y la coacción sexual.
La necesidad de contar con acceso universal a servicios de calidad de salud reproductiva es tan apremiante como nunca. Igualmente importante es la creación de condiciones sociales, culturales y económicas en las que las mujeres y los hombres puedan efectuar opciones libres y bien fundamentadas acerca de sus vidas.
MUERTE, ENFERMEDAD Y DOLOR
En los países en desarrollo, más de 585,000 mujeres pierden la vida cada año, y al menos 7 millones padecen infecciones o lesiones, como resultado del embarazo; 70 mil mujeres pierden la vida debido a abortos en malas condiciones. Cada año hay más de 330 millones de casos de enfermedades de transmisión sexual susceptibles de tratamiento y cada minuto se producen 11 nuevos contagios con el VIH. Hasta la mitad de los casi 175 millones de embarazos que se producen cada año son no deseados o inoportunos. Hay más de 350 millones de mujeres que carecen de acceso a una gama de métodos anticonceptivos seguros y eficaces. Casi la mitad de los 130 millones de alumbramientos que ocurren cada año no reciben asistencia de personal capacitado. Más de la mitad de todas las mujeres padecerán en algún momento de su vida algún tipo de violencia por motivos de género. Cada año, dos millones de niñas y mujeres jóvenes corren el riesgo de ser objeto de mutilación genital femenina; y hay 960 millones de personas que no saben leer ni escribir, dos tercios de las cuales son mujeres.
De conformidad con lo convenido en El Cairo, muchos países se están esforzando por mejorar la calidad, el alcance y la disponibilidad de los servicios de salud reproductiva y están capacitando a su personal para que ofrezca mejor información, opciones más amplias y servicios centrados en el cliente.
USO DE ANTICONCEPTIVOS
En los países en desarrollo, la utilización de anticonceptivos aumentó en un 1,2% anual entre 1990 y 1995, pero aún sieguen insatisfechas las necesidades de entre el 20% y el 25% de las parejas. Las necesidades insatisfechas son más altas en Africa al Sur del Sahara (29%) y más bajas en América Latina y el Caribe (18% y 20%). Al mismo tiempo, es preciso efectuar más inversiones en investigación y desarrollo de nuevos métodos de regulación de la fecundidad para los hombres, así como de métodos de barrera controlados por la mujer, a fin de prevenir tanto las enfermedades de transmisión sexual como el embarazo.
El GRAN RETO
Una de las cuestiones más difícil de abordar ha sido la reducción de la mortalidad derivada de la maternidad. Los estudios y la experiencia indican que para mejorar la salud de las madres es preciso contar con mejores establecimientos de salud, servicios de atención de emergencias y agentes de salud capacitados que aseguren una atención apropiada y eficaz; todo ello requiere que se asigne prioridad a esta cuestión en las políticas y que se cuente con los recursos necesarios.
Asimismo, en muchos países ha sido difícil la provisión de información y servicios apropiados a los adolescentes solteros y los adultos jóvenes, tanto casados como solteros.
A UN LUSTRO DEL CIPD
En el examen a cabo de cinco años de aplicación del Programa de Acción de la CIPD, realizado en 1999, se exhortó a los gobiernos a adoptar medidas concretas para aumentar los servicios de atención del parto por personal capacitado; enmendar las leyes que afectan la salud reproductiva; incrementar el gasto en servicios de salud reproductiva; involucrar en los programas a las comunidades, incluidas las organizaciones no gubernamentales (ONG) y las entidades del sector privado; promover la responsabilidad de los hombres; asegurar la disponibilidad de los servicios; y ofrecer detección de las enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA, y asesoramiento, como parte de los servicios de atención primaria de la salud.
En el examen al cabo de cinco años de la aplicación del Programa de Acción de la CIPD, también se exhortó a los gobiernos a promover el comportamiento sexual responsable sobre la base del respeto mutuo y la equidad de género; prevenir la explotación sexual de los niños; velar por que los refugiados reciban servicios de salud sexual y salud reproductiva e información al respecto; eliminar las prácticas tradicionales nocivas, como la mutilación genital femenina; y asegurar que los adolescentes dispongan de información y servicios para ayudarlos a tener vidas saludables y responsables.