Las familias panameñas bien constituidas pueden ofrecerse como hogares sustitutos de un niño maltratado, golpeado, que no ha cometido ninguna falta a la sociedad y necesita protección, afecto y seguridad hasta que se decida su suerte, dijo la Licda. Aisaida Batista, de la Dirección de Niñez del Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia.
Informó que Panamá tiene cerca de 3,000 niños en instituciones donde por más que les de albergue, alimentación y salud, al ser tanta la población que les toca atender, queda un vacío en la parte afectiva, la cual puede llenar un hogar sustituto, donde hay mayor interacción entre sus miembros..
Dijo que sólo 28 niños se benefician con el programa de hogares sustitutos y agregó que otra de las ventajas es que la familia que funge como hogar sustituto de un niño lo asume como un miembro más y mientras se decide la situación legal de éste él disfruta de bastante atención individualizada, se le fortalecen la autoestima y su escala de valores.
Asimismo, explicó que hay un seguimiento constante de los niños que están en hogares sustitutos y si tienen problemas les dan terapia en MINJUNFA.
Por otra parte, comentó que agunas familias se encariñan con los niños más que otras y piden que se los dejen por más tiempo, pero, no se les obliga a tenerlos como adoptados.
Para ser un hogar sustituto se requiere que sea una familia bien constituida (papá, mamá e hijos), con salud mental (estabilidad física y emocional, comprobada vía evaluación médica).
A la familia aspirante a hogar sustituto se le da una orientación general para que entienda las circunstancias especiales del niño, porque hay ciertas situaciones que tienen que aprender a manejar (si el niño tiene traumas por maltrato, abandono u otra causa). Y pueda más fácil adaptarse y ayudarlo. También reciben un subsidio simbólico.