La vida de Miguel Bosé en Panamá es lo suficientemente tranquila como para no preocuparse de que sus cuatro hijos pierdan el anonimato, algo que temía que sucediese en España. Lleva afincado allí desde finales de 2014 y su amplia casa de Costa del Este –uno de los sitios más lujosos de la capital panameña– es casi un búnker, alejado de miradas anónimas.
Se impide el paso a la urbanización a cualquier persona que no acredite un motivo veraz para acceder a la zona. La seguridad es lo que buscaba el cantante. Cada proyecto residencial tiene su vigilancia privada y las avenidas son patrulladas por la Policía Nacional, que tiene su propia estación en el área de los servicios públicos de la zona.
Los paparazzi ni se asoman por allí, lo que ha sido uno de los motivos por los que el cantante decidió irse de España, porque su intención es que sus hijos crezcan en un ambiente alejado de los flashes. En Costa del Este se le ve diariamente en el parque jugando con sus niños: Diego, Tadeo, Ivo y Telmo, nacidos mediante la contratación de vientres de alquiler.
En muchas ocasiones le acompaña un amigo que le hace las veces de guardaespaldas, aunque la zona es muy segura y no se suelen cometer actos delictivos.
La rutina diaria del artista y sus hijos (los dos mayores cumplen en 2015 cinco años y los pequeños tienen siete meses menos que sus hermanos) es la siguiente: se levantan a las seis y media de la mañana. A las siete y media Miguel lleva a los críos al colegio, en donde están hasta primera hora de la tarde. A las seis y media llega la hora de la cena, respetando las costumbres horarias panameñas, y a las ocho, los cuatro chicos ya están en la cama. Él se define como «un padre amoroso, que quiere forjar el carácter de sus hijos mediante unas reglas que les conviertan en unos niños felices». No se tienen datos del colegio en el que ha inscrito a sus hijos, pero los más importantes, y privados de la zona son el The Metropolitan School (considerada la mejor escuela bilingüe del país), la Academia Interamericana y el San Agustín.
Sus lugares preferidos
El restaurante Il Grillo, en la plaza Costa del Este, cerca de la residencia de Bosé. La Refresquería la Inmaculada, en Costa del Este, es famosa por sus postres
El cantante frecuenta Rock Burger, un lugar de hamburguesas y sándwiches.