Shakira y Carlos Vives fueron los encargados de amenizar el domingo en la selvática población de Leticia el concierto para pedir por la liberación de los secuestrados, al que también asistieron los presidentes de Brasil, Colombia y Perú, que al unísono clamaron "libertad para todos".
Un sofocante sol acompañó a las casi 10.000 personas que llegaron desde la ciudad vecina brasileña de Tabatinga para ver el concierto gratuito que dieron los dos artistas en compañía de grupos locales en el estadio José María Hernández.