¡Con las manos en la entrepierna! Después del Ice Bucket Challenge, se vuelve viral un nuevo reto, que como ya se mencionó, busca concienciar al mundo sobre el cáncer testicular. Se trata del Feeling Nuts Challenge (sintiendo las nueces), al que varios famosos ya se han unido.
Al contrario del balde de agua fría, que consistía en echarse agua helada para recolectar dinero y concienciar sobre la esclerosis lateral amiotrófica, ahora las celebridades se toman una foto con una mano en los genitales y la otra levantada para generar conciencia.

Estrellas como Hugh Jackman, Neil Patrick Harris, Michael Strahan y Ricky Gervais ya se agarraron sus testículos para hacer el llamado de atención contra esta enfermedad, que a diferencia de otros cánceres, afecta a hombres jóvenes.
La campaña es patrocinada por la organización Check One Two, que tiene como objetivo principal alentar la autoexploración en los hombres para detectar a tiempo este cáncer.

Según CNN, al año aparecen 49,000 nuevos casos de este tipo de cáncer en todo el mundo, lo que representa entre el 0.5% y el 1% de los tumores en el sexo masculino, tal y como indica la Asociación Española Contra el Cáncer, sin embargo, esta cifra aumentó desde los años 50, y es Occidente la zona con mayor cantidad de enfermos, casi un 60% de los casos.
Para crear tendencia con esta campaña se creó un hashtag en Twitter, #feelingnuts. Para participar en este reto no es necesario ser un hombre, muestra de ello es la imagen que compartió la cantante Ellie Goulding, quien también colocó su granito de arena por la concienciación sobre el cáncer testicular, según New York Daily News.

Tocados por el cáncer
El ciclista estadounidense Lance Armstrong, antes de ganar siete veces consecutivas el Tour de Francia, tuvo que entrar en una competencia mucho más dura contra un tumor en los testículos, que le diagnosticaron a los 25 años, en 1998.
Recientemente, Jonás Gutiérrez, exjugador del Mallorca, reveló que padece este tipo de cáncer. Me detectaron un tumor en el testículo izquierdo y, cuando se confirmó que tenía cáncer, llegué a casa llorando, aseguró el argentino.