Los senos paranasales son cavidades ubicadas por detrás de la nariz, que se comunican con las fosas nasales y actúan como caja de resonancia para la voz.
Los microorganismos hallados con mayor frecuencia son las bacterias: neumococos (30% - 40%), Haemophilus influenza, y Moraxella catarrhalis.
En cuanto a los virus, son responsables de aproximadamente el 15% de las sinusitis, siendo más frecuentes los rinovirus, influenza A, adenovirus y parainfluenza. Las manifestaciones clínicas se caracterizan por la eliminación de una secreción purulenta de color verde o amarillenta por un período de diez días.
En los niños frecuentemente se acompaña de hinchazón alrededor del ojo durante la mañana, acompañado de tos y fiebre. En raras ocasiones se observa un compromiso del estado general.
Las personas adultas manifiestan, además, dolor de cabeza, detrás de los ojos o en la cara, dificultad para respirar y en la percepción del olfato y el gusto.
Pueden aparecer algunas complicaciones como consecuencia de la diseminación de la infección, ya sea por la sangre o por contigüidad a estructuras vecinas, produciendo infección de la piel de la cara, en el cerebro o meningitis con menor frecuencia.
- En el tratamiento de la sinusitis debe intentarse el drenaje de las secreciones y el control de la infección. Mediante la inhalación de vapor se facilita la eliminación de las secreciones, lo que también puede lograrse mediante el lavado con sueros salinos.
- La administración de antibióticos, al menos durante 10 a 12 días, parece ser un tiempo adecuado para la mayoría de los casos. Los antibióticos que pueden utilizarse son: amoxicilina (cada 8 horas), trimetopima - sulfametoxasol (cada 12 horas), cefaclor (cada 8 horas) o acetilcefuroxima (cada 8 - 12 horas).
- Usar un descongestivo oral o gotas nasales (evite el uso prolongado de las gotas nasales).
- Soplar suavemente sus fosas nasales, bloqueando una fosa nasal mientras lo hace a través de la otra.
- Beber líquidos en abundancia para mantener fluida la descarga nasal.