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Su cuerpo habla, déle un buen tema de conversación


El drenaje linfático energético es una experiencia de contacto en la que ocurren algunos fenómenos. Se asemeja a un masaje en la sensación de bienestar que se produce en el cuerpo.
Al terminar la sesión, las personas pueden sentir como si hubieran perdido dos kilos, la balanza no muestra nada, pero la sensación corporal es más liviana.
Nuestro cuerpo es chismoso, puede delatar nuestros más íntimos secretos a quién pueda interpretar sus señales. María Elena Rivarola es una buena oyente. Sus prodigiosas manos, entrenadas a muy temprana edad por el Maestro chino Ho Sam Lai, leerá cada tendón, nervio y músculo tensionado.
Rivarola es vicepresidente de Camya USA, Inc. en Miami y de otras importantes instituciones. Es reconocida entre los 4 motivadores más destacados en Hispanoamérica y es considerada una de las masajistas elite en el mundo.
A la hora del drenaje sus guantes quedan manchados del amarillento color de la nicotina, independientemente de que la persona fume o no. El drenaje linfático energético logra una respuesta bioquímica inmediata mejorando la calidad de la sangre, al tiempo que logra que los nervios y músculos se distiendan. De acuerdo con Rivarola, el cuerpo logra restaurar el equilibrio físico, emocional y energético.
Según Rivarola, los músculos son el parachoques de las emociones, todo lo que sentimos se manifiesta en ellos con dolores o tensiones. Cada área tiene un sentimiento que la afecta y la rige.
Cuando la experta trata un área relacionada con un sentimiento, ha sucedido que las personas le cuentan su problema, coincidencialmente relacionado al área que se trata.
La cabeza es inconscientemente un símbolo de poder, en ella se colocan coronas, cascos o plumas. El dolor de cabeza proviene de cuando no hacemos uso de nuestro poder de decisión.
Los ojos también son puntos de estrés. En los niños se da una alta incidencia de malestares en los ojos: inflamaciones o miopías; ello se debe a que o quieren ver o aceptar la realidad de su entorno. Las personas de la tercera edad, ven la vida más corta, lo que les causa problemas en la visión y cataratas.
En la mandíbula se acumula toda la tensión de las cosas que no se dicen en el momento oportuno.
El cuello simboliza el control, es como el periscopio del cuerpo. A quienes quieren tener todo bajo su control, en todo momento, se les tensiona éste área, que en casos graves pueden llevar a una fractura de disco o a una inadecuada circulación hacia el cerebro.
La carga de nuestra responsabilidad la tenemos en los hombros. Si les pasa lo que a mí que siempre están rígidos mis músculos, es que están llevando más responsabilidad de la que pueden manejar.
Mientras conversaba con María, ella me arrojó una servilleta, para probarme que ante cualquier agresión o emoción fuerte el pecho se cierra. Ciertamente al momento que me lanzó el objeto dejé de respirar.
Quienes tienen constantes dolores de espalda pueden estar somatizando una falta de respaldo. Un hijo que siente que no tiene el apoyo de su padre o quien se enfrenta ante un reto y se siente solo en la empresa. La zona lumbar siente los cambios.
Refiriéndose a la pelvis, la masajista manifestó que caminamos como si tuviéramos un yeso. La pelvis tiene que moverse para que nuestra sexualidad y vitalidad no se bloquee. El baile y las caminatas nos devuelven el movimiento y la vitalidad.
Un dolor en las piernas o una mala circulación en éstas, puede indicarnos que no estamos dando todo lo que podemos dar, tanto en nuestro trabajo como en nuestra vida familiar. Las piernas son nuestra energía y capacidades.
Los pies son nuestras raíces, cuando no nos sentimos parte de una familia o experimentamos una falta de solidez de nuestro entorno familiar, los pies nos dicen que hay un problema.
Como médico tradicional y especialista en medicina holística, María señala que el 99% de las enfermedades tienen origen psicosomático. Si nos relajamos y desbloqueamos antes de dormir, podemos eliminar la mayoría de los males que nos aquejan.
María está dando consultas en nuestro país y el otro año dictará un seminario para que los ejecutivos aprendan a manejar su estrés. Para ponerse en contacto con ella, pueden llamar al teléfono 265-2364. Este cuento alemán, que nos relató María, nos puede dar una idea de cómo tomarnos los problemas.
Otto no podía dormir porque tenía que pagar un dinero que su amigo Fritz le había prestado. Su esposa preocupada le pidió que le contara que le ocurría. Al oír el problema, ella abrió la ventana: "Fritz, Fritz"; "Dime", contestó el aludido. "Otto no te va a pagar mañana lo que te debe", le dijo y acto seguido cerró la ventana. "Querido, acuéstate. Ahora quién no va a poder dormir es otro", dijo la sabia mujer.


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103702
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América