El riesgo de cáncer de mama que provoca el consumo de cigarrillo aumentaría en las mujeres jóvenes aún sin hijos, afirmó un equipo internacional de investigadores.
"Nuestros resultados coinciden con datos biológicos que afirman que la mama femenina es sensible a los agentes cancerígenos del tabaco antes de la llegada del primer hijo", concluyó el equipo dirigido por la doctora Mina Ha, del Colegio de Medicina de la Universidad Dankook en Cheonan, Corea.
Asimismo, la mama sería muy sensible a estos agentes perjudiciales del cigarrillo antes de la llegada de la menstruación, agregaron los especialistas.
El riesgo disminuiría después de tener un hijo, agregó el equipo, porque para entonces las células mamarias habrían completado su desarrollo y, por lo tanto, serían más resistentes a los agentes cancerígenos.
Si bien el cáncer de pecho no suele relacionarse con el tabaquismo, un nuevo estudio demuestra que fumar eleva el riesgo de la enfermedad, indicó el equipo.
Solución: Consigue zapatillas flexibles y apropiados para caminar y correr.
Si mantienes tus brazos quietos y rígidos a ambos lados del cuerpo mientras caminas o los mueves, pero sin flexionarlos formando un ángulo recto, no estás usándolos bien.
Los brazos actúan como péndulos brindando balance al movimiento de las piernas. También tus extremidades superiores pueden ayudarte cuando buscas incrementar la velocidad, si las utilizas correctamente.
Solución: Dobla tus brazos formando un ángulo de 90 grados y balancéalos naturalmente desde atrás hacia delante, haciendo que su movimiento coincida con el de la pierna contraria.
Quizás camines doblando los brazos de la manera correcta, pero el movimiento lo diriges hacia el centro del cuerpo cruzando el pecho y llevando cada mano hasta la altura de la nariz en lugar de balancearlos de atrás hacia delante naturalmente.
Solución: Mantén los codos junto al cuerpo y mueve los brazos de atrás hacia delante. La altura de las manos no debe sobrepasar la del busto. Ten presente que el movimiento de los brazos es lo que te brinda el impulso para caminar.
¿Caminas mirando hacia abajo? Recuerda que la cabeza debe estar erguida: eso te ayudará a respirar mucho mejor, a tener mayor resistencia y te evitará padecer dolores de espalda.
Solución: Mantén la cabeza levantada con la mirada dirigida al horizonte.
Es cuando te apoyas demasiado en los talones, caminas inclinando el cuerpo hacia atrás y apoyas con más intensidad la pisada en el talón que en la punta.
Esta forma de caminar dando mayor énfasis a la pisada con el talón, puede provocar dolores de espalda.
Solución: Párate derecha y firme, pero con los hombros relajados. Conserva siempre el mentón hacia arriba y paralelo al piso. Tu postura debe adaptarse a la curva natural de tu espalda. Camina con los músculos del abdomen contraídos.
¿Al salir de caminata, llevas demasiada o poca ropa; caminas por la noche vistiendo ropa oscura o no usas sombrero cuando paseas bajo el sol?
Solución: El secreto radica en vestirte con capas de ropa. Puedes llevar un conjunto de dos piezas debajo. Lleva una chaqueta liviana sobre las dos piezas para que cuando entres en calor, te la puedas quitar y amarrar a la cintura. Procura que las telas absorban la humedad de la transpiración y no irriten la piel. De día, lleva sombrero, es una prenda obligatoria contra la insolación.
No bebes suficiente agua antes, durante y después de caminar.
Solución: Toma un vaso de agua cada una hora a lo largo del día para mantenerte hidratada. Diez minutos antes de salir a caminar, bebe un vaso de agua. Mientras lo haces, bebe un vaso de agua cada 20 minutos. Evita la cafeína, porque ásta provoca que pierdas líquido. En caminatas de más de dos horas, ingiere líquidos energizantes.
Caminas y caminas todo el tiempo. Pero, en realidad, no tienes mucho entusiasmo y te sientes irritable cuando debes hacerlo. Siempre sientes dolores en las piernas, en la espalda.
Solución: Aún Dios descansó el séptimo día. Tómate uno de descanso para que el cuerpo tenga tiempo de recuperarse y pueda recobrar el vigor y almacenar suficiente energía. Si no quieres descansar, realiza algunos ejercicios con pesas o abdominales.