El director de logística de Michael Jackson, Alberto lvarez, describió hoy la dramática escena que vivió en la habitación del cantante en sus últimos momentos, cuando la hija del músico, Paris, gritaba llorosa y el médico recogía restos de fármacos.
lvarez, el primer testigo en declarar en la tercera jornada del juicio por la muerte del "rey del pop", fue una de las primeras personas que llegó al dormitorio del artista, cuando Conrad Murray, acusado de homicidio involuntario, alertó de que su paciente había tenido una "mala reacción".
El testigo explicó que vio a Jackson sobre la cama boca arriba con la cabeza mirando hacia la puerta, los ojos y la boca abierta.