Taylor Swift se ha transformado en una de las más influyentes celebridades de los últimos tiempos. Con 25 años, la cantante pop ha logrado innumerables reconocimientos. En los últimos premios MTV VMA, además del galardón a mejor video musical del año, por “Bad Blood”, ganó el de mejor video femenino y el de video pop por “Blank Space”.
Su éxito profesional viene acompañado de un gran beneficio económico, dado que se encuentra entre las diez celebrities que más dinero han conseguido en el año, según la lista Forbes, con 80 millones de dólares, por encima de Cristiano Ronaldo.
Además, hay que añadir el buen momento sentimental que vive al lado de otro multimillonario, el DJ escocés Calvin Harris, quien repite por segundo año consecutivo como el más rentable de la profesión, con unas ganancias de 66 millones de dólares.
¿Por qué la aman?
Desde diferentes frentes hablan maravillas de ella. La británica Florence Welch reveló que Swift supo escucharla y aconsejarla cuando su relación amorosa central entró en un cono de sombras; y que de ese intercambió surgió música intensa, de honestidad más que de venganza. “Cada vez que he estado cerca suyo, noté que es la persona más magnética del área, con un montón de gente alrededor tratando de absorber esa energía”, redondeó Welch.
“Ella es increíble. Se merece todo lo que le pasa. Es generosa, un verdadero amor, tiene un gran corazón, así que está recibiendo todo lo que ella es”, dijo sobre Swift la cantante soul Mary J. Blige.
Taylor llegó a encandilar incluso a la creadora de “Girls”, Lena Dunham, una intelectual hipster que, al menos en teoría, debería despreciarla por el simple hecho de ser hermosa, exitosa y tener la vida resuelta. “Mucho antes de que fuera mi amiga en la vida real, ya era mi amiga imaginaria. La escuchaba a ella mientras escribí el guion de mi primera película y al tiempo que gestaba la primera temporada de ‘Girls’, así que Taylor forma parte de la banda sonora de las mejores etapas de mi vida. Y si la hubiera conocido en la universidad, todos mis trabajos habrían sido sobre ella y no sobre Sylvia Plath”, expresó Dunhman.
En la nómina de explicaciones de por qué todo el mundo ama a Taylor se puede sumar su estrategia en las antípodas de Beyoncé: allí donde la bomba aranbí pone silencio y misterio, Taylor visibiliza sus emociones en todos sus perfiles de redes sociales y acepta entrevistas de los medios en cualquier instancia de su trabajo. Así logró corporizar el mejor ejemplo de “nativa digital” en el pop, con 63.3 millones de seguidores en Twitter (ocupa el cuarto puesto en el ranking global) y 45.7 millones es Instagram, para desplazar a Kim Kardashian del pedestal de la más narcisista de las redes.
Ícono de moda
Es un ícono de la moda por imperio de su propia personalidad. Desde su ascenso a la cúpula, entre otras cosas, instituyó los pantaloncitos cortos, muy cortos para ser considerados bermudas y muy largos como para tallar como shorts provocativos. Con esta tendencia, Swift se ubica en un impensado término medio entre recato puritano y destape inevitable de cultura pop.
Ha sido la única cantante que desde sus inicios -en 2006 -no ha hecho más que crecer, aumentar su popularidad global y vender millones de discos.
Una rubia con un gran corazón
Esta chica es considerada como un ángel por su constante desapego a lo económico y su ayuda incondicional. Su último acto de amor fue donar 50 mil dólares a un hermoso bebé con cáncer quien es sobrino de uno de sus amigos bailarines.