Bobbi Kristina Brown no va a poder ni despedirse de este mundo en paz. Al infierno que vivió con su madre y posteriormente con su novio Nick Gordon se une ahora que son sus propios familiares los que han puesto precio a su agonía. La noticia es escabrosa pero no por ello menos interesante.
Y lo es porque los mismos que no movieron un dedo cuando el antedicho sujeto maltrató, presuntamente, a Bobbi Kristina provocando su estado actual. Son los mismos que se aprovechaban de Whitney Houston cuando tenía dinero y a los que no les importaba que fuera adicta al crack. Esos mismos ya han pasado por varias redacciones de revistas y páginas web estadounidenses para vender un material que dice más de ellos mismos que de la persona que aparece en las fotos.
La web de TMZ casi siempre ha sido acusada de sensacionalismo, de hacerle un favor a la prensa rosa. Ahora informan de que esa persona, “un familiar lejano”, ha estado en su redacción, les ha puesto las fotos sobre la mesa y ellos han rechazado comprarlas.
Eso sí, avisan que hay otros medios que tienen “interés” en adquirirlas por lo que los límites de la codicia de la persona que las vende se unirán a los de aquellos que buscan hacer caja a costa de la agonía de una persona.