La antología "El hacha y la rosa", recopilada por el cubano José Pérez Olivares, llevará a América lo mejor de la poesía española del último medio siglo en una edición conjunta hispano-cubana.
Las editoriales Renacimiento, de Sevilla, y Arte y Literatura, del Instituto Cubano del Libro, de La Habana, han publicado un volumen de 350 páginas que reúne a treinta poetas nacidos entre 1940 y 1975, entre ellos Juan Luis Panero, Pere Gimferrer, Luis Alberto de Cuenca, Antonio Colinas, Carlos Marzal, Luis Antonio de Villena, Jon Juaristi, Abelardo Linares, Vicente Tortajada y Víctor Botas, recientemente fallecido.
La nómina de seleccionados la completan Jesús Munárriz, José María Alvarez, Francisco Bejarano, Miguel D"Ors, Luis Javier Moreno, Fernando Ortiz, Eloy Sánchez Rosillo, Ana Rosetti, Javier Salvago, Andrés Trapiello, José Luis Puerto, Julio Martínez Mesanza, Miguel Mas, Juan Lamillar, Luis García Montero, Jose Julio Cabanillas, Felipe Benítez Reyes, Amalia Bautista, José Manuel Benítez Ariza y Martín López-Vega.
La antología sucede históricamente a la que José Batlló publicó en Cuba en 1968 con el título de "Nueva Poesía española" y que surgió en un momento en el que, según Pérez Olivares, "la poesía social estaba entrando en una fase de recesión" dentro del panorama lírico español.
A partir de 1970 -dice Pérez- se produce una ruptura, que estaría representada por los poetas seleccionados, frente a los de la generación del 50, que habían vivido la Guerra Civil durante su infancia o adolescencia y que agrupa a poetas como Angel González, Caballero Bonald, Valente, José Agustín Goytisolo, Quiñones, Brines y Claudio Rodríguez.
Pérez Olivares no rehuye el enfrentamiento entre la llamada poesía figurativa o de la experiencia y sus detractores o autodenominada "poesía de la experiencia", una corriente a cuyos integrantes considera "en franca minoría y relegados a la periferia" literaria, ya que, en su opinión, "no hicieron más que vaticinar la hora final de una corriente que había dejado atrás los excesos de culturalismo novísimo para volver los ojos a la tradición, al discurso claro y comunicador".
En opinión del vate cubano, la poesía española de los últimos treinta años demuestra "capacidad para seguir viva y ser reflejo de los problemas del hombre" y "espíritu para seguirnos conmoviendo", como demuestran los treinta poetas que ha seleccionado para "El hacha y la rosa", título tomado de un verso de Luis Alberto de Cuenca.