En síntesis
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Embelesada con su hija Sofía, Jessica explica que su esposo Víctor Regueira, sí, el mismo cantante de la agrupación de rock Os Almirantes, le acompañó en cada detalle al esperar el nacimiento de su hija.

El nombre salió de un consenso. Su esposo propuso hacer una lista y le dio la opción de escoger cuál le gustaba, con la advertencia de que fuera en español y corto, para no complicarle la vida a su hija cuando tuviera que escribirlo con el largo apellido Regueira.
Sin embargo, pasaron cinco meses y Jessica no se decidía por el nombre. “Víctor quería hablarle a su hija en el vientre diciéndole su nombre, por lo que él decidió que se llamaría Sofía y yo estuve de acuerdo”, recuerda la orgullosa mamá.

La presentadora de televisión acepta que su hija le ha cambiado la vida, regalándole nuevas emociones que disfruta, a la par del compromiso y la responsabilidad que implica.
“Me gusta prepararle personalmente las comidas a mi hija, cuidando de que sea natural cuando estamos en casa. Ya cuando salimos de viaje, entonces sí me permito llevarle alimentos procesados lo más sano posible. Todos los días preparo su desayuno, le dejo el almuerzo listo y trato de estar de vuelta en casa entre 5:00 y 6:00 de la tarde para atenderla. Su nana sabe que apenas llego, toda la responsabilidad es mía, explica”.
Al ser madre a los 28 años y experimentar lo que implica ser también esposa, para Jessica es mejor tener hijos joven, cuando tienes la fuerza y energía para asumir el trabajo y las ocupaciones que necesitan los hijos y el tiempo para dedicarle a la profesión y el trabajo .
No obstante, recomienda a las parejas que no tengan hijos inmediatamente al casarse. “Es mejor que lo hagan pasado un tiempo cuando la relación se ha estabilizado, cuando se conocen realmente, se han adaptado al estilo de vida y personalidad de cada uno, y pueden asumir y compartir sus vidas con ese ser que los necesita en todo”.
Sofía va a todos lados con su mamá y también comparte actividades de trabajo con su papá. Va a entrevistas y presentaciones de Os Almirantes en la ciudad y también al interior, porque sus padres no quieren perderse su crecimiento y desarrollo por compromisos personales o de trabajo.
Jessica recuerda que además de pedirle a Dios un bebé sano y orar por cada una de las partes de su cuerpo en perfecto estado, pidió fervientemente que fuera una niña, para que fuera su amiga y compinche en todas las actividades.
“Dios ha sido complaciente con todo lo que le he pedido, y mi esposo siempre me lo recuerda. Sofía es una gran bendición en nuestras vidas”, puntualiza.