El reconocido cirujano plástico Joseph Setton compartió en sus redes sociales la impactante experiencia de una paciente y amiga con el fin de concienciar sobre los riesgos de no tomar precauciones en los centros de belleza.
Lo que prometía ser una rutina de belleza terminó convirtiéndose en una emergencia médica para una amiga del cirujano. A través de su cuenta oficial (@drsetton), el especialista compartió un aleccionador testimonio para advertir al público sobre los peligros a los que se exponen si no se siguen estrictas medidas de higiene al someterse a tratamientos estéticos.
De acuerdo con Setton, una sesión habitual de manicura derivó en una grave infección que alcanzó el hueso del dedo de la afectada (osteomielitis).
"Mi amiga me dijo: 'cuéntales, que no le pase a nadie más'", expresó el cirujano en su mensaje.
La osteomielitis es una inflamación e infección del tejido óseo, causada generalmente por bacterias, aunque también puede deberse a hongos u otros microorganismos.
La infección puede darse a través del torrente sanguíneo, invasión directa (mediante una herida abierta) o propagación por contigüidad (infecciones cercanas al hueso).
Recuperación
Luego de recibir la atención médica oportuna, la paciente se encuentra evolucionando de forma favorable y fuera de peligro. Sin embargo, el médico enfatizó que este tipo de casos demuestra la importancia crítica de exigir la esterilización adecuada de los instrumentos de manicura y pedicura en estéticas y salones de belleza para evitar la entrada de bacterias al organismo.
La advertencia ha causado gran impacto entre los seguidores, quienes manifestaron su preocupación y compartieron el mensaje para prevenir que más personas pasen por una situación similar.
En este sentido, el estudio de uñas Oh! Nails destacó que "el alcohol no esteriliza, una caja UV tampoco y no cualquier horno es un esterilizador validado. Abrir una bolsa delante del cliente no demuestra que el instrumental esté estéril".
"Un circuito real con maquinaria homologada supone una inversión de entre 3500 - 7000 dólares, además de mantenimiento, controles, formación y tiempo", agregó.
Además, resaltó que el sector beauty necesita una normativa real por la seguridad de todos, y el cliente debe entender que por uñas a 20-25$ no existe ningún tipo de garantía de salud: "es pura matemática, no dan los costes".