Se trataba de una compañía de filmación chilena llamada Taxi Films, quienes tenían que producir un comercial para la televisión de su país, del producto Kem Piña (una bebida tropical). El comercial unía a una preciosa sirena con un “surfer” en un divertido guión en donde se correteaban por la bebida del surfer...
Tahití era otra de las opciones para la filmación, pero cuando recibieron el correo electrónico que les enviamos con nuestras fotos de las islas, fue como si Cupido los hubiese flechado... en media hora recibimos la confirmación de que el lunes siguiente estarían con nosotros un equipo de nueve profesionales para que los guiáramos durante la producción.
Aunque sabemos que al comparar precios, Kuna Yala es una opción mucho menos onerosa que Tahití, estamos seguros de que la belleza de nuestras tierras Kuna Yala fue el motivo principal de la decisión de Taxi Films. Y así empezó nuestra aventura. BUSCANDO LA ISLA IDEAL...
Llegamos a Kuna Yala el martes en el vuelo de las 6 de la mañana; éramos, además de quienes les escribimos, el director y el asistente de dirección de la compañía de filmación. Nuestro objetivo era conocer la mayor cantidad de islas posibles para que el jueves, cuando llegaran camarógrafos, modelos y el resto del equipo, ya se tuvieran seleccionadas las localidades para las tomas.
Así , pasamos dos días enteros de isla en isla con una tarea sumamente difícil, ya que cada una de ellas tiene su característica y belleza propia.
Como estaba previsto, el jueves llegó el resto del equipo; los modelos (el surfer y la sirena) que viajaron desde Brasil especialmente para la filmación ya que, como el comercial era para la televisión chilena, los productores querían presentar caras nuevas (no conocidas en Chile).
Durante los días previos a la filmación, en una de las playas conocimos a un grupo de kunas que habían capturado una tortuga gigante y se disponían a venderla como alimento; al ver esto, los miembros del equipo ofrecieron comprar la tortuga. Nosotros estábamos algo confundidos, pero luego nos dimos cuenta de las verdaderas intenciones de nuestros huéspedes chilenos: querían comprar la tortuga para salvarla y devolverla al mar. Y así lo hicieron, aprovechando la oportunidad de filmar la liberación de este reptil con sus sofisticadas cámaras y equipos. CREANDO UNA SIRENA...
El viernes salimos muy temprano hacia las islas previamente seleccionadas para las tomas. La isla que utilizamos como base de operaciones fue Isla Perro y aquí empezaron a preparar a nuestra deslumbrante sirena: le colocaron extensiones en el cabello para hacerlo lucir más largo y la vistieron con un traje especial de cola de sirena. En la trama del comercial, el “surfer” sale del agua con su tabla y la clava en la playa para tomarse su Kem Piña, cuando de pronto en el agua aparece una mujer despampanante, sólo cubierta por su larga cabellera; en este momento el “surfer” regresa al agua con cautela para observar a esta bella mujer y cuando se le acerca , ella le arrebata la bebida y se hunde en el mar. Cuando nuestro artista se hunde para perseguirla, sólo le ve la cola de sirena , se asusta, regresa a la playa y se va...
Al final del comercial una joven kuna encuentra la botella de Kem Piña en la playa y la levanta y sale corriendo a mostrarle a su familia lo que había encontrado.
Estuvimos desde el martes 4 hasta el domingo 9 de septiembre, haciendo todos los trabajos de filmación. El domingo al medio día, el avión especial que había alquilado la compañía vino a buscar a todo el grupo para emprender el regreso a la ciudad de Panamá y luego a Chile... para nosotros fue una experiencia excelente y esta vez, nuestro mapa de Panamá jugó un papel diferente: no lo usamos para llegar a destinos diferentes y exóticos, pero seguramente pusimos a Panamá en el mapa para realizar aquí más trabajos de esta índole. Quedó demostrado que en nuestro país hay muchos lugares para ver y disfrutar; después de todo “somos mucho más que un canal”.