Más detalles
- Neysa Ferguson, Elizabeth Vargas, Lourdes Gómez Nates, Julián Montoya, Massiel Quintana y Lyonel Angel también forman parte del elenco de esta comedia.
- Las funciones son de martes a viernes a las 8:00 p.m. Los sábados a las 5:00, 7:00 y 8:30 p.m. y los domingos a las 4:00, 6:00 y 8:00 p.m.
- Massiel Quintana interpreta a Nery, una loca que se obsesiona con un doctor del psiquiátrico, papel que hace Julián Montoya. Es muy peligrosa.
En síntesis
- “César es un viejo alborotado de 80 años que tiene miles de enfermedades: una operación de la columna, sufre de cataratas, usa pampers y padece hemorroides. Aprovechando una venida a la capital, para acudir a una cita con el doctor, se decide a contratar los servicios de sexoservidoras. Todo le sale mal”. Félix Gómez
@PanamaAmerica
César y Renato, interpretados por los archiconocidos actores Félix Gómez y Marko, en la comedia de enredos que está presentando el teatro ABA, son un par de adultos mayores que para unas cosas no tienen energía ni ánimo, pero para otras, como el sexo, están chispa. Por lo menos el más picarón de ellos, César, se jacta de ello. El otro es más honesto y realista. Sabe que, después de cierta edad, madre natura no perdona. ¿Pero cómo hacerle entender esto a su amigo?

En “Esta noche nos reímos del sexo”, con texto y dirección de Daniel Gómez Nates, el par de traviesos viejitos se mete en camisa de once varas y casi pierde el pellejo, porque se forma tal “trepa que sube”, como dicen en el interior, que los señores deben dar gracias que pueden echar el cuento.
¿Lo peor?, que afectan a terceros.

Nos cuenta el libretista que, como en muchas de sus obras, se tocan temas que interesan a muchos porque forman parte de los aspectos que hay que mejorar en la sociedad: corrupción política, abuso de autoridad y doble moral.
La idea central es que la concurrencia pase una velada divertida viendo como los personajes, por esas circunstancias de la vida que a veces nadie se explica, pero que en parte tienen que ver con comportamientos fuera de lugar, valores endebles, vacíos existenciales y falta de ética y control, quedan en un callejón sin salida.

Una cucharada de su medicina
Nunca faltan -parece ser una constante en toda organización ese tipo de manzanas podridas- las unidades de la policía que creen que se las saben todas y pecan de prepotentes, olvidándose de que son servidores públicos y que si bien tienen la función de garantizar el orden público, también deben evitar el abuso de poder. Eso por un lado. Por el otro, tienen que ser serios a la hora de tomar acciones represivas, porque pueden cometer errores y quedar atrapados en su propia enredadera por no informarse como es debido.
Para distraerse, pero con algo de crítica social
Así describió Daniel Gómez Nates la comedia. Ella dijo: “estoy reuniendo a mis amigos de toda la vida, que hemos trabajado juntos muchos años”, y en la cual también maneja el tema de la discriminación. En esta ocasión hacia las personas con deterioro en su salud mental.