La reina Silvia ya ha creado escuela. La princesa Magdalena sigue los pasos humanitarios de su madre y comparte la visión de poner la corona sueca al servicio de su reino y el corazón para los más necesitados. Madre e hija hacen uso de su cargo y su influencia para realizar labores de solidaridad por todo el mundo, especialmente, a favor de los niños. Precisamente, su compromiso con los más desfavorecidos las llevó a Río de Janeiro para participar en el III Congreso Mundial contra el Comercio de Explotación Sexual de niños, que se celebra en la capital brasileña y que aborda el tema de los niños que son víctimas de abusos sexuales y explotación.
La reina Silvia creó la Fundación para los Niños del Mundo y junto a su hija y mujeres de la sociedad ayudan a los pequeños enfermos.