Con la muerte del reconocido Mickey Rooney, surge una gran interrogante: ¿aún viven grandes estrellas del denominado “cine de oro”? La respuestas es inmediata y sencilla: sí.
Antes de enumerar a ciertos actores que entregaron su talento a los sets de grabación de interesantes y clásicas cintas desde 1920 y que aún gozan del don de la vida, es importante destacar la trayectoria de Rooney, quien murió el pasado domingo, a los 93 años, rodeado de su familia, y al parecer, según el informe médico, por causas naturales.

Este diminuto hombre que ganó el corazón de varias mujeres, incluidas actrices, pues estuvo casado 8 veces y tuvo 11 hijos, se entregó al cine por más de 80 años, en especial en comedias del cine mudo, musicales con Judy Garland, obras de Shakespeare, televisión y Broadway.
No se dieron mayores detalles de la muerte del actor, quien el mes pasado acudió a una fiesta la noche de entrega de los Óscar.

Siempre dijo: “No te retires, es mejor que inspires. Hay mucho por hacer”.
Uno de sus papeles más recientes fue en el éxito de taquilla “A night at the museum”, de 2006.

Gracias a su increíble talento ganó dos Óscar, y entre 1939 y 1942 fue el actor más taquillero de la industria, lo que se interrumpió hasta que se unió al ejército. En el pináculo de su carrera era la encarnación del hombre espectáculo que podía cantar, bailar y hacer bromas, y cautivó a millones con su gran sonrisa y su cabellera rubia.
Véteros con vida
El año pasado, se le adelantaron en el camino eterno Peter O’Toole y Joan Fontaine, pero la lista de véteros guerreros de la actuación que aún gozan de salud es extensa; sin embargo, citaremos solo a algunos.
La germano-estadounidense Luise Rainer, quien a sus 103 años no solo es la más longeva entre los galardonados por la Academia de Hollywood, sino que además posee el récord de ser la primera actriz que se alzó con dos premios Óscar (“El gran Ziegfeld” y “La buena tierra”) en dos años consecutivos. Aquello fue, sin embargo, “lo peor” que le pudo ocurrir y, desilusionada de la meca del cine, abandonó su carrera y regresó a Europa.
Por su parte, Eli Wallach siguió activo hasta 2010, cuando participó en “Wall Street: el dinero nunca duerme”. A sus 98 años, puede presumir de una vasta y prolífica trayectoria que abarca desde “Baby Doll” a “La conquista del oeste” o “El padrino III”, pasando por el clásico de Sergio Leone “El bueno, el malo y el feo”, en el que interpretó uno de sus papeles más recordados. La Academia le entregó el Oscar honorífico en 2011.
El de Kirk Douglas es otro de los pocos rostros masculinos vivos del Hollywood clásico. Tiene 97 años y una carrera que se remonta al Broadway de principios de los 40, etapa tras la cual siguieron sus recordadas “Espartaco” y “Senderos de gloria”. Fue nominado al Óscar en tres ocasiones: “El campeón”, “Cautivos del mal” y por su papel de Van Gogh en “Sed de vivir”, hasta que en 1996 la Academia le dio el Óscar de honor por “50 años de fuerza creativa y moral en la industria del cine”.
Por su parte, Dick Van Patten comenzó su carrera en el mundo del espectáculo como actor infantil en la obra “The Eternal Road”, de Broadway en 1937 con el nombre artístico de Dickie Van Patten; en años sucesivos participó en otras doce obras representadas en Broadway. Debutó en televisión en 1949 con la serie “Remember Mama”, que se emitió hasta 1957.
Mel Brooks es un guionista, actor y director de cine estadounidense, especializado en el género de comedia. Tiene 88 años.
Otra de las grandes divas de los años 40 y 50 fue la irlandesa Maureen O’Hara, una niña prodigio cuya carrera comenzó primero como cantante de ópera. Tiene 93 años de edad.