“No fue tan divertido, porque si te fijas bien, tuve que saltar un portón de madera. No hay hombre en el mundo que no lo piense dos veces, antes de salir desnudo afuera”.
¿Y a su esposa le gustó? “Creo que le gustó, sí. No le preocupa. Créeme, no mostré nada de lo que ella no haya visto antes”.
En cine, Wolverine pierde la memoria, no se acuerda de nada ¿A usted, personalmente, le gustaría olvidarse como actor, de algún trabajo en particular? “Sí (Risas). No quiero mencionarlos, pero seguramente hay tres o cuatro”.
¿No se anima a decir uno por lo menos? “¿Sabes qué pasa? Después aparece el director que sí le gustaba aquella película. Tengo que tener cuidado en ese sentido. Pero en Australia, había hecho una serie de televisión, 'Snowy River', que fue uno de mis primeros trabajos. Interpretaba a alguien que no sabía andar a caballo, un marinero, no quiero que la vean”.